El presidente ruso, Vladímir Putin, y el chino, Hu Jintao, han defendido hoy una solución "pacífica" de la crisis nuclear iraní, al tiempo que han pedido a Teheran que cumpla las resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU y del OIEA.
"Rusia y China subrayan que el problema del programa nuclear de Irán debe resolverse exclusivamente por la vía pacífica y negociada", señala la declaración conjunta emitida por ambos mandatarios tras su reunión en el Kremlin.
Al mismo tiempo, Moscú y Pekín "instan a Irán a que dé pasos constructivos para cumplir las resoluciones del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas y del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA)", según el documento.
Agrega que Rusia y China defienden la necesidad de mantener el régimen de no proliferación nuclear y "destacan el importante papel que desempeña el OIEA en el arreglo del problema nuclear de Irán".
Putin y Hu recuerdan que "Irán, de acuerdo con el Tratado de No Proliferación nuclear, está en su derecho de desarrollar la energética atómica civil, siempre y cuando cumpla sus obligaciones dentro de este tratado".
Solución universal
Los líderes ruso y chino aseguran que sus países "harán todos los esfuerzos necesarios para contribuir al inicio cuanto antes de las negociaciones con el fin de buscar una solución universal, mutuamente aceptable y a largo plazo del problema nuclear de Irán".
La declaración de Putin y Hu se produce después de que el Consejo de la ONU aprobara ayer, con el visto bueno de Rusia y China, una nueva resolución sobre Irán que impone a éste nuevas sanciones, y de que Teherán en respuesta anunciara la suspensión parcial de su colaboración con el OIEA.