Los servicios sociales del Principado de Asturias han asumido temporalmente la tutela de un niño de diez años que vivía con sus abuelos y que llegó a pesar unos cien kilos por una alimentación excesiva e inadecuada que le estaba acarreando problemas de salud.
Según fuentes de la Consejería de Bienestar Social, la medida se adoptó hace unos diez meses y en ese periodo el niño ha bajado ya unos 20 kilos de peso.
En este tiempo, los servicios sociales están trabajando también con los abuelos del niño para hacerles ver el problema que supone el exceso de peso y conseguir que adquieran hábitos alimenticios sanos que permitan la vuelta al hogar de su nieto.
La voz de alarma de la situación del menor fue lanzada desde el colegio ya que el menor manifestaba síntomas de cansancio y dificultades físicas para cualquier tipo de ejercicio por el exceso de peso, que se está corrigiendo en los últimos meses.
El niño, que se encontraba en régimen de acogimiento familiar con sus abuelos maternos, está de momento internado en un centro para menores dependiente de la Consejería.
El menor, del que no se ha facilitado ni nombre ni lugar de residencia para salvaguardar su intimidad, sigue asistiendo a clase al mismo colegio y es visitado con asiduidad por sus abuelos.
La retirada de la guarda, según fuentes de la Consejería, se mantendrá hasta que el niño se encuentre en un peso adecuado y los abuelos sean conscientes de la importancia de mantener una alimentación adecuada.
Actitudes 'negligentes'
La directora del Instituto Asturiano de Atención Social a la Infancia, Familia y Adolescencia, Gloria Fernández, ha explicado hoy que la decisión fue puramente médica, con el único objetivo de garantizar el estado de salud del pequeño.
Informó de que antes de determinar el alejamiento del pequeño del hogar familiar se buscaron otras vías menos drásticas y se estableció un programa de intervención técnica de apoyo a la familia, pero no fue cumplido por los abuelos, tutores del niño, que continuaron con actitudes "negligentes".
Los primeros informes que recibió Fernández explicando la situación del pequeño se remontan al 2005 y fueron emitidos por los servicios sociales municipales.
"Hubiéramos actuado igual en el caso de un niño con diabetes al que no se le da la medicación pautada y se pone en riesgo su salud", señaló la directora del Instituto, que recordó que no es el primer menor acogido por violaciones que afecten a su estado médico.
Recordó que el pequeño padece una obesidad exógena, causada por la "mala y excesiva alimentación", y no se trata de un problema de origen endocrino.
El niño será dado de alta cuando tenga un estado de salud "óptimo", indicó Fernández, quien explicó que se le está instruyendo en hábitos saludables para que se aprenda a controlar y vigile su alimentación.
No obstante ve "a menudo a sus abuelos", los cuales están en contra de que el menor permanezca en el centro y han contratado a un abogado, aunque la directora del instituto desconoce si han emprendido acciones legales.
Fernández aseguró que, hoy por hoy, el pequeño está bien, aunque reconoció que es complicado para un niño separarse de su entorno familiar, y dijo que la intención es que el menor vuelva con sus abuelos una vez esté totalmente recuperado.