El presidente de EEUU, George W. Bush, ha alertado hoy de que serán las tropas estadounidenses las que paguen el precio de las reticencias del Congreso a aprobar, sin condiciones, el proyecto de ley de gastos suplementarios para la guerra en Irak.
Los congresistas están "más interesados en las batallas políticas en Washington que en proporcionar a nuestras tropas lo que necesitan", ha dicho el presidente norteamericano en declaraciones a la prensa desde los jardines de la Casa Blanca.
Bush ha reiterado su disposición a vetar las propuestas de los legisladores de la oposición demócrata que, según ha advertido, retrasarán el regreso a casa de los soldados estadounidenses y harán que muchos otros tengan que ir a Irak antes de lo previsto.
"Es inaceptable para mí y creo que también para los estadounidenses", ha dicho el presidente antes de reiterar su llamamiento al Congreso para que le envíe la ley de gastos suplementarios para las operaciones en Irak y Afganistán, inmediatamente a la vuelta de su descanso por las vacaciones.
El Congreso quiere la retirada de las tropas
El llamamiento de Bush se produce a raíz del proyecto de ley aprobado el pasado jueves por el Senado que fija al 31 de marzo de 2008 como fecha límite para la retirada de las tropas. Asimismo, la Cámara de Representantes aprobó también el pasado 23 de marzo otra iniciativa legal que establece la retirada de todos soldados antes del 1 de septiembre de 2008. Ambos proyectos tendrán que ser armonizados para la aprobación de una ley definitiva.
Bush ha reiterado que vetará ambos proyectos y alertó a los demócratas de que no podrán conseguir los votos suficientes (los dos tercios de las dos Cámaras) para superar su veto.
Contra Pelosi
Las críticas del presidente a la oposición no se centraron exclusivamente en los fondos necesarios para la guerra, sino que también aludieron al viaje que la presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, ha efectuado a Siria.
Su decisión de ir a Damasco "envía señales contradictorias" a la región y al gobierno sirio, ha indicado Bush, quien ha asegurado que enviar delegaciones a ese país "no funciona", simplemente es "contraproducente".