El Ente Público de Comunicación del Principado, del que depende la televisión autonómica, «no observó los principios de publicidad y concurrencia en varios contratos» y maquilló su cuenta de resultados añadiendo indebidamente a sus beneficios cantidades que contablemente no deben considerarse como tales. Son las observaciones más destacadas de la fiscalización de las cuentas de esta entidad en el ejercicio de 2006 realizada por la Sindicatura de Cuentas del Principado, en un informe que el organismo fiscalizador hizo público ayer.
En el documento, el órgano que encabeza Avelino Viejo detecta varios casos de contratación de producción externa por parte del ente público en los que, por diversas vías, se evitó cumplir la ley que regula los contratos de las administraciones públicas, que exige, entre otras cosas, que se respeten los principios de publicidad y de concurrencia, «entendida ésta como la posibilidad de acceder a la contratación de estos servicios por parte de las empresas del sector interesadas mediante la presentación de sus respectivas ofertas», reza el informe.
También «se han detectado deficiencias en la fase de preparación en varios expedientes de contratación analizados», como «la inexistencia de estudios e informes» donde se haga constar, entre otros aspectos, la necesidad del contrato y su coste, o «la no exigencia a las empresas adjudicatarias de documento alguno que acreditara la solvencia económica y financiera así como su capacidad técnica o profesional para ejecutar los contratos». Tampoco consta «que hubiera sido exigida la acreditación a las adjudicatarias de estar al corriente de sus obligaciones tributarias y para con la Seguridad Social».
Por lo que se refiere a la cuenta de pérdidas y ganancias, el Ente Público de Comunicación presenta un resultado del ejercicio de 2006 con 622.222 euros de beneficios. La Sindicatura le matiza, sin embargo, que «entre los ingresos de explotación, la TPA computa varias transferencias concedidas por la Administración del Principado que deberían haberse registrado como 'aportaciones del socio para compensación de pérdidas'. Tales cantidades se añaden indebidamente a la cuenta de ingresos y, también a los resultados de la sociedad», por un montante de 13,95 millones de euros.
Lo mismo sucede con la RPA, en este caso por 136.997 euros. Asimismo, hay contratos y cantidades por algo menos de 300.000 euros asignados también de manera indebida a beneficios.