El arquitecto responsable de la última modificación del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU), Luis Felipe Alonso Teixidor, cerrará el próximo viernes, 2 de octubre, esta parte de las diligencias de instrucción del caso Blanco centradas en la toma de declaración al único imputado y a todos los testigos. La comparecencia está fijada paras las 10 horas en el juzgado número 47 de Madrid.
Como ya es sabido, Teixidor testificará desde su lugar habitual de residencia, a petición del juez Juan Laborda. El titular del juzgado de instrucción número 5 de Gijón llamó a la sala madrileña donde se va a personar el responsable de Pau Lander para pedir un cambio de fecha dado que iban a ser muchos los abogados que se iban a desplazar hasta la capital española y se preveía que el interrogatorio fuera largo. Laborda también ha solicitado expresamente en su exhorto que el arquitecto declare ante la jueza titular de la sala madrileña y no ante un secretario judicial como estaba previsto inicialmente.
«Ovidio no me influyó»
El redactor del vigente PGOU, anulado por el Tribunal Superior de Justicia de Asturias (TSJA), siempre ha negado injerencias en su equipo durante la redacción del planeamiento gijonés, ni por parte de Blanco ni por parte del Ayuntamiento. «Una cosa es que Blanco tuviera conocimiento de las cosas y otra muy distinta que influyera en mi equipo», aseguró en declaraciones a EL COMERCIO en julio.
Hasta el momento han testificado por el caso Blanco, además del propio imputado, su mujer María Piedad Rodríguez y los herederos del socio fallecido de Hoyant Antonio Cueto (su viuda y sus dos hijos). También pudo declarar finalmente en su domicilio, como ya queda dicho, Horacio Costales de Arriba, único fundador vivo de la extinta sociedad que vendió en dos ocasiones la misma finca al ex arquitecto municipal. El forense de los juzgados recomendó que las diligencias se hicieran en su casa de Somió para reducir el estrés que sufre desde que se inició este procedimiento judicial. La Plataforma de Cabueñes ha criticado la forma de llevar la instrucción espaciando en demasía los interrogatorios de los testigos clave.