Uno de los siete impresionantes vestidos que lució la modelo Liz Hurley en su boda con el multimillonario indio Arun Nayar fue diseñado por una joven creadora asturiana. Ilka Silveira (Gijón,1978) trabajaba en aquel momento, 2007, en el taller de la británica Jenny Packham. «Evidentemente el vestido lleva la firma de Packham, pero una compañera del 'atelier' y yo nos encargamos de confeccionarlo. Recuerdo que Liz Hurley quería un escote generoso para un vestido muy limpio y fino. Le pusimos pedrería con cristales de Swarovsky y se lo puso, lo que no es poco porque tenía muchos para elegir».
No fue la única celebrity para la que creó un vestido importante. Beyoncé, Keira Knightley, Nelly Futado y Eva Longoria eran habituales de este taller londinense al que, sobre todo, acudían ricas herederas árabes con sus madres. «Nuestros clientes eran Harrod's y otras cadenas importantes», comenta. Antes había aprendido el oficio con la maestra Karen Nicols y cosido para firmas como Julien MacDonald o Chloe. De aquellos años en Londres atesora experiencia y cuatro vestidos «increíbles», uno de ellos igual al de Eva Longoria «que compré al 60% de su precio, claro».
A esa etapa de aprendizaje y trabajo, también debe su gusto por los bordados, los tejidos exclusivos y los modelos únicos. Por el lujo, en definitiva. Una apuesta que ahora, establecida ya en Gijón, imprime a su propia marca, Ilkadora, con la que acaba de presentar una colección de punto «diferente y muy especial, que no deja indiferente. Mis prendas o te fascinan o no te gustan nada, pero reafirman esa filosofía de Ilkadora de que si eliges una, lucirás algo único. Apuesto por el lujo sin miedo porque este mercado no lo padece».
El resultado, una colección de chaquetas sofisticadas «que sirven incluso para vaqueros pero que dan un toque muy singular», dice su creadora. La pedrería suele estar presente en sus modelos, como lo están las sedas y una lana «muy especial que se confecciona en el mismo taller en el que cosen, entre otros, para Ángel Schlesser».
En la actualidad, Ilkadora se vende en distintos puntos de España y está a punto de empezar a colaborar con Patricia Field, la artífice del estilismo de Carri Bradshow, en 'Sexo en Nueva York'. Quién sabe. Quizás Sarah Jessica Parker luzca un día uno de sus modelos y la gijonesa se encumbre en la moda como le sucedío a Custo cuando Julia Roberts se puso una de sus coloridas camisetas en una película. A la espera de tamaño golpe de suerte, Ilka se muestra mucho más comedida y asegura que su único sueño es «vestir a gente anónima con inquietud. Gente que quiere romper y escapar de las tendencias que pueda marcar Zara, gente con personalidad».
En esa línea de trabajo, Ilkadora acaba de sacar al mercado joyas para zapatos, una serie de adornos que pueden convertir un par en decenas de ellos. Ilka Silveira inicia andadura en su tierra natal y lo hace con la idea entusiasta de aportar una nota de color a «tanta uniformidad».