A Francisco Javier Álvarez Argüelles, los hosteleros de La Argañosa le alegraron la mañana del sábado. Este vecino de la calle Valentín Masip, como muchos otros, se topó en la plaza Miñor con una carpa que despedía un sabroso olor. En el interior trece hosteleros, todos con uniforme negro de Hostelería de Asturias, removían los tradicionales garbanzos con espinacas y bacalao, los callos y daban los últimos toques al arroz con leche. El Desarme acababa de desembarcar en Oviedo. Y su degustación era gratuita.
Aunque la tradicional fiesta gastronómica se celebra, anualmente, el 19 de octubre, en esta ocasión, la Agrupación de Hosteleros de La Argañosa, ha querido sacar la celebración a la calle. Y durante este fin de semana regalan degustaciones del tradicional menú a vecinos del barrio «y al resto de ovetenses que quieran conocernos», explicó Rafael García, delegado de la agrupación, y responsable de 'La Tabernilla'.
Ayer, los hosteleros repartieron «mil degustaciones», 500 entre las 12.00 y las 14.00 y el resto, entre las 16.00 y las 18.00. Hoy repetirán el mismo horario.
José Manuel Vieiro, otro vecino de la zona, acudió a la cita. «Es una iniciativa muy buena», dijo, y «los callos son los mejores». El menú estaba regado por un vino tinto de roble de Pagos de Araiz.
Los hosteleros de La Argañosa están «muy satisfechos» con la experiencia. La han organizado con mucho mimo, tanto que «somos los gerentes de los establecimientos participantes los que esta vez estamos dando el callo» y, como no, haciendo el papel de camareros.
Además de los presidentes de la asociaciones vecinales de La Argañosa y La Ería, el presidente de Hostelería de Asturias, José Luis Álvarez Almeida, apoyó la iniciativa probando su primer menú del Desarme de este 2009. Con la concejala de Turismo, Belén Fernández Acevedo, se tomó unos callos, y ambos elogiaron el esfuerzo de los hosteleros de La Argañosa. «Nos presentaron la idea en el día a día del trabajo conjunto y su objetivo es acercar el Desarme a la ciudadanía y que los niños pequeños conozcan el significado de la fiesta», resumió Álvarez Almeida.
Contra la crisis
El éxito de ayer hace que Hostelería de Asturias ya piense en que el modelo debe ser «itinerante y hacerse también en otros barrios», porque, entre otras cosas, «da ejemplo de la unión de los vecinos y los hosteleros». La edil, por su parte, reconoció que también es un modo de «ganar confianza y poner alegría en estos tiempos de crisis».
Y si hace falta algo más que garbanzos, callos, arroz con leche y vino tinto para animar al personal, ayer 'La bandina del Tombu' puso su granito de arena interpretando temas tradicionales, mientras que unos animadores del Palacio de los Niños inflaron globos y pintaron las caras de los más pequeños de cada casa. Sus padres, mientras, brindaron por el Desarme.