La entidad financiera Cajastur se incorporó ayer al comité ejecutivo de la Cámara Oficial de Comercio, Industria y Navegación de Gijón, en un gesto que ha sido interpretado desde el mismo estamento cameral como un «apoyo explícito» al trabajo que se viene desarrollando en los últimos años. La persona que representará a Cajastur en el citado comité ejecutivo será Manuel Miguel Díaz. Su entrada, a decir de la Cámara de Comercio, «supone un apoyo importante para la potenciación y mejora de las actividades de la institución cameral hacia las empresas de su demarcación». En el comité ejecutivo y el pleno celebrados ayer también se informó del nombramiento de José Manuel Rubiera Rubiera, de la empresa Rubiera Predisa, S. L., como nuevo tesorero, en sustitución de la tesorera que ejercía esta labor hasta la fecha y que, se asegura, «ha tenido que abandonar esta responsabilidad por motivos personales». También se acordó la adquisición de un nuevo local de la Cámara de Comercio en Langreo, que se ubicará en la Travesía de la Unión, en La Felguera, en el que se instalará tanto la Antena cameral como un centro de formación y desarrollo de tecnologías de la información y gestión.
Al margen de los nombramientos y adquisiciones citadas con anterioridad, el comité ejecutivo y el pleno de la Cámara de Comercio de Gijón dieron ayer también el visto bueno al presupuesto de la entidad cameral para el año próximo, que será un 9,6% menor que el del año 2009, todo ello, básicamente, por los efectos de la actual crisis económica que, se reconoce, ha tenido una repercusión importante en los ingresos de la Cámara de Comercio.
«Realistas y adecuados»
La institución, asegura, «ha diseñado unos presupuestos realistas, adecuados a la realidad económica que todo hace apuntar afectará a la recaudación tanto en la parte propiamente cameral como en la comercial y ferial». Estos presupuestos de «transición» ascenderán a 7.760.000 euros, lo que significa un 9,6% menos respecto a los del actual ejercicio, cifrados en 8.576.000 euros. La Cámara de Comercio califica de «transición» estos presupuestos por dos razones fundamentales: la previsión de mantenimiento de la crisis de ingresos en el futuro, lo que ha de obligar a un ajuste progresivo de la estructura cameral y, por otra parte, la prevista puesta en marcha de la sociedad Gesferia, para la gestión del recinto ferial, cuya actividad económica habrá de desglosarse de este presupuesto, según se apunta, «para posibilitar la clarificación en la contabilidad por actividades y mejorar la gestión de las mismas».
En este sentido, se hace expresa mención a la caída de recaudación del año 2008 en el impuesto de sociedades, que se situó en el 19% por efectos de la crisis.