Con 22 meses de retraso sobre la fecha prevista, comenzaron ayer las obras de acondicionamiento del ala sur del monasterio de Corias, en Cangas del Narcea. De este modo, los espacios que ocupaban el antiguo cine y salón de actos serán transformados en las nuevas dependencias privadas de la comunidad de monjes dominicos que habita el cenobio, que volverá a abrir sus puertas convertido en el sexto mayor parador de turismo de España.
Estos trabajos -cuya adjudicación a la empresa OHL, encargada de la construcción del complejo turístico, fue publicada ayer en el BOPA- constituyen «una primera fase» de la adecuación de la nueva casa monacal, indicaron desde la Consejería de Cultura y Turismo, encargada de la contratación. Y es que la actuación iniciada, que cuenta con un presupuesto cercano a los 200.000 euros, tiende a la «consolidación estructural de los espacios destinados a alojamiento», según reza el encabezado del proyecto.
Tras la finalización de estas obras iniciales, se dará continuidad al proyecto anunciado por el Gobierno regional a la comunidad de religiosos, que contempla la adecuación, distribuidas en cuatro plantas, de varias celdas, un comedor, una lavandería, un almacén y una capilla.
La inversión global de este proyecto, cuya demora obligó a paralizar la construcción del parador nacional en el mes de junio al alcanzar las dependencias todavía ocupadas por los dominicos, supera el millón de euros y tiene un plazo de ejecución estimado de un año.
De este modo, es previsible que la inauguración del complejo turístico, que aspira a convertirse en un revulsivo para la economía del Suroccidente, no se celebre a principios del próximo año, tal y como estaba anunciado.
«No nos afecta»
Por su parte, la comunidad de religiosos se mantiene ajena a los retrasos que acumulan las obras del parador de turismo: «A nosotros, no nos afecta», sostienen los dominicos, que mantienen su compromiso de desalojar el ala que ocupan en cuanto finalicen los trabajos de acondicionamiento de sus nuevas dependencias.
Desde ellas, según han afirmado en reiteradas ocasiones, ofrecerán su colaboración para el buen funcionamiento del parador nacional de turismo de Corias mediante la celebración de bodas religiosas o la atención pastoral a los usuarios del complejo, que contará con 90 habitaciones dobles, cinco comedores, dos salas de congresos, un spa y una piscina.
Para ello, el Gobierno central destinará 20 millones de euros a la rehabilitación del inmueble y otros 6 para la adquisición del mobiliario que asegurará la oferta de calidad y confort a un complejo que ocupa una superficie de 30.000 metros cuadrados.