«Don´t panic. Nuestra generación sobrevivió a los Beatles también lo hará a internet». La abogada estadounidense Parry Aftab vigila con su ejército mundial de voluntarios todo lo que se cuece en la red desde su puesto de directora de Wiredsafety. Con sentido del humor y pedagogía alerta a padres de todos los países de los peligros que acechan a sus hijos en internet y cómo combatirlos. El camino para conseguirlo está lejos de ver al ordenador y los móviles como melenudos que se mueven a sones desconocidos. Si sus progenitores se dieron cuenta hace cuatro décadas que aquellos 'locos' de Liverpool mejoraron a su vástagos, los de ahora no tardarán en comprender que internet enriquecerá a los suyos.
-¿Cuál es el delito más frecuente al que se enfrentan los niños en internet?
-Sin lugar a dudas el 'ciberbulling', en español el ciberacoso. Es el delito más extendido en todo el mundo, llega más o menos al 85% del total de las infracciones. Luego esta la pedofilia, pero mucho menos de lo que los padres creen. Los niños y jóvenes ven la mayoría de las veces las intenciones del depredador sexual.
-En España donde ustedes tienen unos 300 voluntarios, ¿detectan los mismo problemas que en su país?
-Hay una diferencia. En mi país los jóvenes se conectan más a internet desde el ordenador, aquí utilizan más el móvil por una sencilla razón, es más barato que en Estados Unidos. Esto ha dado lugar a lo que llamamos 'sexting' una contracción de sexo y texto. Los jóvenes envían aquí mucho contenido sexual desde sus móviles. Imágenes que toman de sus novias, amigas o compañeras y que envían sin su permiso a otra gente o las cuelgan en la red.
-¿El acosador casi siempre es hombre como ocurre en el mundo real? -En más del 90% de los casos sí, aunque últimamente, al menos en Estados Unidos hemos detectado un fenómeno nuevo, acosadoras de más de treinta que utilizan juegos en red, no violentos para acosar a niños y jóvenes de entre 13 y 16 años. El problema está que cuando una madre denuncia esto en la policía, en mi país muchas veces la respuesta es ¡vaya suerte que tiene su hijo con una maestra como ésa!
-Su labor entonces debería empezar por la policía, ¿no?
-La policía colabora con nuestra organización muy estrechamente. El problema está en que un policía joven y preparado en nuevas tecnologías prefiere trabajar en Microsoft o Google que de policía, donde cobra mucho menos.
-¿Con los padres la labor será más dura todavía?
-Los padres deben entender primero que la red es la vida, es más comunicación que tecnología para los jóvenes. Para los niños es todo uno, red y mundo real. Los niños entiende perfectamente los peligros de la red, aunque es importante limitarles el tiempo en ella. Así irán a lo esencial y no tratarán con extraños. Al final es el mismo consejo que me daba mi abuela: 'No hables con extraños cuando salgas del colegio'.
-Y si sospechamos, ¿les espíamos, les cortamos su uso?
-No se trata de espiar, pero si de estar informado de todo lo que hacen, igual que en la vida. Si en un momento necesitamos ver las fotos del móvil pues deberíamos pedírselo. Internet va a ser demasiado importante en su formación como para privarles de él. Lo que tienen que concienciarse es que todo lo que cuelguen en la red estará ahí para siempre. Que cuando vayan a buscar trabajo su entrevistador sabrá lo que han hecho y, aqui en España, algo más importante, cuando se casen su suegra sabrá lo que hizo de joven sólo tecleando su nombre.