El desplazamiento a La Coruña será una fiesta. Las previsiones apuntan a más de 5.000 aficionados rojiblancos. Era algo que ya se intuía, pero que terminó por confirmarse ayer, cuando, pese a que la Copa marcaba la actualidad deportiva, los aficionados ya tenían puesta la cabeza en el próximo partido de Liga.
La remesa de 3.000 entradas que el Deportivo envió a Gijón se agotó ayer en poco más de dos horas. Las de 35 euros -2.000- fueron, lógicamente, las primeras en ser retiradas. El resto se fueron consumiendo de forma voraz con el paso de los minutos. No en vano, cada socio podía retirar dos entradas con su carné y, además, podía portar dos abonos, con lo que podía llevarse como máximo cuatro localidades.
Y es que, poco antes de las once de la mañana, con el equipo rojiblanco rumbo ya hacia Huelva y su pensamiento puesto en la primera eliminatoria de la Copa del Rey, se abrían las taquillas. Y dos horas después ya se habían agotado.
Era un desenlace que se temían algunos, sobre todo, los menos madrugadores, que tuvieron que situarse en el final de la larga cola, con la esperanza, con el paso de los minutos más leve, de conseguir una localidad para ver al Sporting en Riazor ante el Deportivo.
Minutos antes de que los operarios del Sporting comenzarán a repartir las entradas, la cola, que nacía delante de las improvisadas taquillas que el conjunto rojiblanco ha situado en los aledaños de El Molinón, ya llegaba hasta la zona del Hotel Trip Rey Pelayo, en dirección al centro de la ciudad. Esto servía para que los últimos se hicieran una idea de las dificultades que iban a tener para conseguir una localidad.
Al mediodía, ya sin imágenes multitudinarias, algunos aficionados, pese a las disuasorias notas que el Sporting ya había colocado delante de las vallas que franqueaban la oficina, se acercaban tímidamente a preguntar. «Dicen que ya se terminaron. Tendremos que ir a buscarlas a Galicia, pero no creo que tengamos problema. Tengo familia en La Coruña y pueden reservarlas», señalaba Sergio Gómez. «Langreano y socio del Sporting desde hace 15 años», apostillaba con orgullo. Será uno más en el desembarco masivo que ya se intuye en la capital gallega. La primera mareona ya está lista.