Cajastur no comprará las actividades y negocios más ruinosos de Caja Castilla-La Mancha. La operación aprobada por el Banco de España deja fuera de la operación la cartera industrial y algunos créditos de alto riesgo que quedarán en poder de CCM para que no contaminen a Liberta y condicionen su actividad financiera. De esta manera, unos 4.000 millones de euros en 'activos tóxicos', que van desde participaciones en el aeropuerto de Ciudad Real, un gran complejo de ocio aún sin construir, un centro residencial y de oficinas en La Habana o un buen número de solares, oficinas y viviendas asumidas por CCM por créditos fallidos, quedarán fuera del perímetro del banco filial de Cajastur, así como toda la obra social y cultural que desarrolla CCM en la comunidad manchega.
«Lo que no vale nada se lo queda CCM», dijo ayer un sindicalista y ex consejero de la caja manchega para explicar que Cajastur sólo asumirá el negocio financiero, los empleados y las oficinas. CCM, por ejemplo, tiene comprometidos 270 millones de euros en el aeropuerto de Ciudad Real, otros 42 en el complejo 'El Reino de Don Quijote de La Mancha', un resort con hoteles de lujo, golf y casino en Ciudad Real, y 64,7 millones en Oesía Networks, una empresa de electrónica industrial. La cartera industrial y el elevado riesgo de la caja al sector inmobiliario, por los préstamos y créditos concedidos a particulares y por viviendas, fueron los causantes de que el año pasado tuviese pérdidas antes de impuestos de 1.066 millones.
Además de la exclusión de las empresas participadas, la operación diseñada por Cajastur contempla un segundo blindaje en concepto de seguro -denominado Esquema de Protección de Activos (EPA)- en previsión de las posibles pérdidas por deterioro de activos que se produzca en el negocio aportado por CCM a Liberta. En este sentido, según fuentes consultadas, todos los compromisos, pérdidas y agujeros contables que no hayan aparecido en la auditoría de compra o 'due diligence' también serán asumidos por la caja manchega.
En la cartera industrial de CCM, no obstante, no todo son 'muertos', pues tiene participaciones en Iberdrola Renovables, SOS Cuétara, García Carrión (zumos Don Simón), en bodegas Marqués de Griñón o en el grupo conservero Calvo.
Un tercer blindaje que salvaguarda los intereses de Cajastur es que la propia CCM asumirá el coste del endeudamiento que necesite para reforzar su estructura patrimonial, es decir, que ni Liberta ni Cajastur pondrán un euro en su capitalización, que se concretará mediante aportaciones del fondo de garantía de las cajas.
Integración
El esquema de integración de CCM en Cajastur se hará a través de Liberta, el banco filial de la entidad asturiana, donde la caja manchega pasará a controlar el 25% de su capital tras aportar activos por unos 21.000 millones de euros. Liberta, según las primeras estimaciones, contará con una cifra aproximada de 1.000 millones en recursos propios que deberán ser aportados por Cajastur y CCM en función de su participación.