Con precisión milimétrica, la boquilla del soplete recorre la chapa de acero cortén dibujando un óvulo. Lo hace mientras dispara un potente chorro de plasma -gas comprimido, ionizado, a una temperatura de miles de grados- que atraviesa los 15 milímetros de grosor del duro metal como si fuera mantequilla. Después un imán se pasea por encima recogiendo los sobrantes, creando en la chapa la trama de agujeros que dará esencia a la escultura.
'Hacia la luz' ya está en marcha. A un mes de ser izada sobre el lugar elegido para su ubicación, la imponente escultura proyectada por el artista Francisco Fresno para coronar la glorieta de Albert Einstein pasa del plano al acero cortén en un taller de calderería del polígono de Tabaza. La empresa CPR (Calderería, Reparaciones y Proyectos del Norte, SL) trabaja desde hace días en la transformación del metal en arte, cortando según el diseño de Fresno ocho enormes chapas que después deberán soldar entre sí, cuatro a cuatro, para alcanzar las dimensiones deseadas. Cada una de ellas tiene 12 metros de altura y 2,5 de ancho. Unidas formarán las dos caras de la escultura, de 22 metros por 5, sujetas entre sí por dos laterales con forma de triángulo isósceles, de 2,3 metros de base y 22 de altura.
Quedan aún por recortar los óvalos que coinciden entre dos chapas diferentes ya que, para evitar que el metal se muestre más débil en esas zonas a la hora de soldar las partes, el corte no se podrá hacer hasta que los trozos estén ensamblados. Sí está montada ya la brida perimetral que, atornillada con una treintena de pernos a una base enterrada de hormigón, permitirá a la escultura mantenerse en pie.
28 toneladas
La envergadura del proyecto -a los 22 metros de la escultura se suma un peso de 28 toneladas- retrasó ligeramente la finalización del proyecto de ingeniería, y por tanto el inicio de los trabajos en el taller, si bien ahora a la vez que se trabaja en Tabaza se avanza también en la propia glorieta de Albert Einstein. Tras hacer los correspondientes sondeos para estudiar el terreno, ya están marcados los ejes en los que irá la cimentación y «cuando deje de llover» entrará la excavadora para preparar el suelo para la construcción de la base de hormigón. La intención de Fresno es que 'Hacia la luz' surja de la tierra para desembocar en el cielo, y para eso 30 centímetros de la estructura de acero cortén quedarán enterrados en la glorieta.
Para su instalación, a principios de diciembre, la obra vendrá desde Tabaza de una sola pieza, lo que obligará a adoptar en la carretera las medidas propias de un transporte especial y a cortar durante una noche la circulación en la glorieta para afrontar las complicadas maniobras de izado con dos grúas.