Frente a situaciones excepcionales, medidas excepcionales. Con la crisis en uno de sus momentos más álgidos, con las arcas municipales en situación más que precaria, el Congreso de los Diputados ha lanzado un balón de oxígeno a los ayuntamientos al permitirles incurrir en un endeudamiento superior al legalmente establecido. Una enmienda del PSOE, pactada luego con el resto de los grupos, abre la puerta a la posibilidad de un mayor déficit, aunque sólo en 2010. En este mismo trámite parlamentario, otra iniciativa socialista elevará hasta los 30 millones de euros el fondo económico destinado a los concejos de menos de 20.000 habitantes.
Ambas enmiendas son la prueba de que el trámite parlamentario de los presupuestos estatales de 2010 está resultando beneficioso para los municipios. La primera de ellas, relativa al déficit, introduce una modificación de carácter excepcional en la actual Ley de Haciendas Locales. Dicha normativa fija en el 110% de los ingresos de un ayuntamiento el límite de endeudamiento a partir del cual debe pedir permiso al Estado para solicitar más créditos a las entidades bancarias. La iniciativa presentada por la diputada socialista Marta Gastón proponía incrementar ese tope hasta el 120%. En la posterior negociación, los grupos pactaron fijar ese porcentaje en el 125%. La enmienda salió adelante con el voto socialista, respaldado por el del PP, CiU, ERC, Izquierda Unida y el grupo mixto.
La enmienda establece un límite temporal claro: 2010. Que ese mayor margen de endeudamiento se restrinja al próximo ejercicio no es casual. Se supone que para 2011 estará en funcionamiento el nuevo modelo de financiación local, que debería aliviar en buena medida las penurias financieras que viven los ayuntamientos. Además, se espera que en esa fecha la crisis económica ya habrá aflojado un poco su efecto, con lo que tanto los ingresos propios como los que inyecta el Estado deberían comenzar a repuntar. De ser así, ese mayor margen de maniobra en el terreno del déficit resultaría innecesario.
A la espera de la evolución de los acontecimientos, las buenas noticias para los alcaldes no acaban ahí. Conscientes de que en muchos casos los problemas económicos se ceban especialmente con los ayuntamientos de menor tamaño, los grupos políticos también han pactado por amplia mayoría una segunda enmienda relativa a la cuantía con que estará dotado el fondo para los concejos de menos de 20.000 habitantes.
Inicialmente, esa dotación estaba cifrada en 20 millones de euros. En el trámite parlamentario, esa cantidad creció hasta los 30 millones, a la espera de que el PSOE, con el voto favorable del PNV y Coalición Canaria, certifique en el Congreso y el Senado la aprobación de las cuentas de 2010.
Fondo de inversión
A estos recursos hay que unir el segundo fondo de inversión local aprobado por el Gobierno, con una dotación de 5.000 millones de euros. Si bien en el primer fondo se dio libertad a los consistorios para elegir qué proyectos financiar, esta vez el Ejecutivo ha fijado una serie de prioridades. Tres, en concreto: sostenibilidad económica (parques empresariales y tecnológicos, acceso a las redes de telecomunicación...), sostenibilidad ambiental (energías renovables, transporte menos contaminante...) y sostenibilidad social (centros de servicios sociales, atención a la dependencia o educación).