Los vecinos de la zona rural del concejo de Ribadesella han iniciado nuevas actuaciones en contra del 'catastrazo'. La nueva asociación rural de vecinos que de forma provisional preside el alcalde de barrio de Nocéu, José Manuel Rosete, y en la que se agrupan habitantes de diferentes pueblos del municipio quiere emprender acciones que permitan revisar los valores catastrales y los coeficientes reguladores que aplica el Ayuntamiento a la hora de establecer el Impuesto de Bienes Inmuebles en sus fincas rústicas. El colectivo entiende que los actuales valores son «abusivos y desproporcionados». El año pasado asumieron subidas que en la mayor parte de los casos rondaron el 300% y para este año esperaban otro incremento del diez. «Sin embargo, los recibos han comenzado a llegar y vienen con otra desagradable sorpresa, con subidas que rondan el 18%», afirmó Rosete.
Por ese motivo, varios miembros de la asociación se reunían la semana pasada con representantes del Partido Popular de Ribadesella para exponerles la actual situación y conocer su opinión al respecto. «Quedamos muy contentos y encantados con su actitud porque el PP se comprometió a apoyar cualquier iniciativa vecinal que llegue a la Corporación para que el pleno solicite de Hacienda una nueva revisión catastral en el concejo», explicó Rosete. Todos consideran que los actuales valores son excesivos porque en la mayor parte de los casos se refieren a terrenos que carecen de cualquier tipo de servicio general. Además, temen que la actual revisión del plan general comprima aún más el suelo urbanizable de los pueblos.
Teniendo en cuenta que falta algo más de año y medio para las próximas elecciones municipales, esta asociación quiere entrevistarse con el resto de formaciones políticas del concejo (PSOE, IU, Andecha Astur y UPyD) para sondear sus posiciones políticas al respecto. «Bueno será saber lo que opina cada uno a la hora de decidir la dirección del voto», apuntó el representante vecinal. La misma iniciativa esperan trasladarla a la Federación de Asociaciones Vecinales del Oriente de Asturias para que la propuesta pueda extenderse hacia el conjunto de los municipios del Oriente y el objetivo final pasaría por que la propuesta pudiera abordarse en el seno de la Federación Asturiana de Concejos (FACC).
José Manuel Rosete cree que la Administración aplica dos varas de medir a la hora de establecer los valores catastrales. Mientras en el núcleo rural de Nocéu el valor catastral del metro cuadrado de cualquier finca puede estar situado en torno a los cuarenta euros, cuanto tienen hacer expropiaciones pagan entre tres y siete euros. Puso como ejemplo las expropiaciones que se están abonando para la construcción del parque-playa de Vega, «entre tres y cuatro euros», o las que se abonaron recientemente en Camangu, «alrededor de siete euros». «Es más, los mismos representantes del Gobierno del Estado reconocen públicamente que el valor catastral de sus propiedades es un 20% inferior al valor de mercado, cuando a nosotros nos ocurre lo contrario», explicó Rosete.
Esta asociación vecinal espera un poco más de sentido común entre los representantes públicos estatales, regionales y municipales «porque no podemos estar pagando impuestos abusivos por fincas que, en realidad, no dan absolutamente nada».