El Puerto de Gijón ha potenciado su presencia en el ámbito europeo y en esta ocasión no se ha debido a la creación de tráficos o incrementos en el volumen de mercancías transportadas. Su sensibilidad con la ciudad y la integración de las zonas portuarias ociosas para mayor disfrute de los ciudadanos, así como las sinergias creadas con el resto de la región le han hecho acreedor del primer premio del ESPO (European Sea Ports Organisation) y ha superado a los principales puertos de la Unión Europea. Miguel Vallina, director de Planificación Estratégica del puerto gijonés, da las claves de este logro.
-¿Qué supone para el Puerto de Gijón haber ganado este premio?
-Es un orgullo tanto para nosotros como para todos los gijoneses. El premio quiere decir que la Autoridad Portuaria supo mantener un estilo propio en la gestión del suelo de dominio portuario durante los últimos 30 años, que ha estado basada en escuchar a los ciudadanos y en trabajar de forma cohesionada con las instituciones. Y es que los grandes proyectos precisan de acuerdos globales.
-Pero, ¿en qué se traduce este reconocimiento?
-Aunque Gijón es una de la principales dársenas del sistema portuario español, somos un puerto mediano en el contexto europeo. Haber recibido el ESPO Award 2009 nos proporciona una 'imagen de marca', con lo que el Puerto de Gijón se ha convertido en una referencia en el Arco Atlántico Europeo. Todo ello resultará un elemento fundamental en el futuro desarrollo comercial de las instalaciones.
Confianza
-Competían con puertos como Rotterdam, Estocolmo, Génova, Londres, Barcelona y otros más. ¿En serio confiaban en ganar?
-Al principio pensábamos que iba a estar difícil. Sobre todo, cuando conocimos la cantidad de proyectos y la importancia de los puertos que se presentaban. También desconocíamos qué elementos se iban a valorar. Pero confiábamos en el trabajo realizado durante estos años y esa confianza se vio recompensada.
-¿Qué fue lo que valoró especialmente el jurado?
-Todas nuestras iniciativas, pero especialmente que tomáramos periódicamente el pulso de la ciudad y la región sobre nuestras actividades, en lo que hemos denominado el 'Puertobarómetro'.
-Pero habrá habido otras claves...
-El sistema portuario español es un referente en la Unión Europea. Por ejemplo, de los siete puertos finalistas, sólo España tenía dos: Gijón y Algeciras. Nuestro modelo de trabajo es innovador, resultado de una planificación compatible entre el desarrollo comercial de El Musel y la gestión de los espacios integrados en la ciudad. Creemos que las claves del éxito han sido, precisamente, la coordinación y los excelentes resultados que hemos tenido.
-¿Qué elementos se destacan del proyecto presentado al concurso por la Autoridad Portuaria de Gijón?
-Es difícil destacar alguno, porque todos forman parte de un gran puzzle, pero entre ellos están la recuperación de los espacios obsoletos del antiguo puerto local y su transformación en paseos, playas, zonas de ocio y puerto deportivo; el desarrollo, junto con el Ayuntamiento y el Principado, de elementos singulares como el acuario o el centro de talasoterapia, la habilitación de faros como espacios expositivos o los programas de formación para escolares y universitarios, entre otros muchos asuntos. También creemos que un proyecto fundamental fue el desarrollo de la comunidad portuaria, que posibilitó la internacionalización del puerto y sus servicios. Eso también es integración con el entorno.
«Un proyecto vivo»
-¿Ese desarrollo se va a quedar ahí?
-No, aún hay muchas cosas por hacer, ya que el proyecto premiado, que se llama 'Gijón. Port & city together', es un proyecto vivo y cada días más atractivo. Hace cuatro años el balneario o el acuario no estaban ahí y en la actualidad no se puede olvidar la ampliación del puerto y su puesta en explotación que, sin duda, será la mejor contribución que podamos hacer a la sociedad.
-¿El concepto de puerto que actualmente conocemos está llamado a cambiar?
-El sector del transporte lo está haciendo. Se moderniza porque así lo demandan el cliente, el cargador y el propietario de la mercancía. Nosotros nos tenemos que adaptar a esa nueva realidad, que nos exige ser más eficientes y competitivos. Estamos pasando de ser proveedores de infraestructuras a liderar una comunidad portuaria obligada a prestar un abanico de servicios que busca la excelencia en las operaciones.
-¿El de Gijón ya está preparado para esas exigencias?
-Perfectamente, y el reconocimiento que nos acaban de conceder así lo demuestra. Hemos transformado la gestión hacia los requerimientos de calidad del mercado, adaptado las infraestructuras a los nuevos modelos y acometemos un proceso de diversificación de los tráficos para equilibrar el movimiento de mercancías.