Quizás sea una parte anecdótica dentro del temporal que está cayendo a cuenta de la normativa de pesca y su puesta a punto, pero el hecho de que la campaña de pesca empiece bajo la modalidad sin muerte y que el primer salmón que se pueda precintar y vender sea el que salga a partir del primero de mayo ha hecho que todo aquel que tenga algo que ver con la pesca se haya lanzado a opinar.
Los hay prácticos, como los organizadores de la subasta que, cada año en Cornellana, se llevan todos los flashes de las cámaras y aparecen en todos los periódicos. Su director, Alberto Díez de Tejada, explica en un comunicado que «en la temporada 2010 se considerará que El Campanu es el primer salmón que se capture y precinte una vez iniciado el periodo de pesca con muerte, esto es a partir del día uno de mayo». Y resaltó la repercusión y el gran interés que suscita esta subasta, «un acto que se ha consolidado como reafirmación de la esencia de los valores naturales y las tradiciones de Asturias».
El regidor de Salas, José Manuel Menéndez, confirma también que el retraso en la apertura de la veda del salmón no tendrá incidencias en el tradicional festival: «Un cambio de fechas no tiene por qué afectar a la feria y subasta de El Campanu, que no es el primer salmón que se pesca, sino el primero que se precinta, el primero al que se puede dar muerte. Sólo va a pasar a ser el primero de mayo. De hecho, es más probable que salga en mayo. En ese aspecto, es más favorable. Pero si no sale en mayo, entonces sí que veo mal la temporada que se nos avecina», explica Menéndez.
Pero también los hay muy críticos, como el mítico José Manuel Mori Cuesta, El Marqués. Hubo años en los que pescó más de 25 salmones por una sóla temporada, y de su caña prendieron 'campanos' de la práctica totalidad de los ríos asturianos, y alguno más de los alrededores. «La gracia está en pescar el primero porque es muy difícil. De hecho hay veces en las que pasan varios días y no hay manera. Pero lo normal es que a partir de mayo, si los salmones han entrado, se puedan pescar hasta 30 salmones ese día, por lo que se desvirtúa la tradición», considera. Aprovechó para resaltar que «los que han hecho la normativa no tienen ni idea de lo que es la pesca, son un grupo de ecologistas puestos a dedo que deberían dimitir de inmediato».
Otros, como la alcaldesa de Peñamellera Alta, dicen que «la tradición de El Campanu se va a perder, es un gran reclamo informativo y turístico de siempre, pero ya no va a ser lo mismo». Y el alcalde de Cangas de Onís considera que «aunque una anécdota, lo cierto es que tendrá que ser el primero que se pueda sacar, porque sería imposible hacerlo con el primero que se pesca y después se devuelve al río. No van a estar allí esperando a que se certifique», razonaba.