El nuevo inventario urbanístico de Carreño recoge 1.126 inmuebles sujetos a algún tipo de protección. Al menos, así lo estima la empresa adjudicataria, Domen S. L., que acaba de presentar el catálogo.
Esta cifra multiplica por once los 97 elementos recogidos, hasta ahora, en el inventariado vigente. La razón de este crecimiento reside en la necesidad de que el concejo cumpla con la disposición tercera de la Ley de Patrimonio del Principado. Esta norma afecta a edificaciones construidas con anterioridad a 1800, elementos destacados de la arquitectura moderna, espacios con restos arqueológicos, iglesias y testimonios reseñables de la historia industrial.
Igualmente, atiende a edificios construidos con anterioridad a 1960, como son plazas de mercados y salas de espectáculos. También recoge los hórreos, paneras y cabazos que contengan tallas o elementos decorativos que sean de construcción anterior a 1850.
La cifra será rebajada, puesto que la comisión de Urbanismo ya ha trasladado al equipo redactor del catálogo una serie de correcciones. No obstante, mientras se realizan este tipo de ajustes, en el nuevo inventariado de Carreño aparecen, dentro del apartado de bienes de interés cultural, 305 edificios que tendrán que ser sometidos, en función de sus valores, a una protección integral, parcial, cultural o natural.
La iglesia y el Monte Areo
Dentro del patrimonio etnográfico, figuran 694 elementos. La mayoría son hórreos, pero les siguen molinos y otros elementos singulares. En cuanto al patrimonio natural, se han incluido 71 árboles o conjuntos de árboles, cuatro parques y tres jardines. Dentro del patrimonio industrial se recogen 23 elementos singulares y 32 yacimientos arqueológicos.
Los elementos con mayor protección serán la iglesia de Santa María de Piedeloro y el Monte Areo. Entre las últimas incorporaciones al inventario figuran los edificios del Teatro Prendes y del centro de salud, así como otros inmuebles del casco urbano de Candás.
Pero, ¿a qué responde esta necesidad de revisar los elementos urbanísticos con algún valor arquitectónico, cultural, etnográfico, industrial, arqueológico o natural? El objetivo de este estudio es cumplir con la Ley de Patrimonio Cultural del Principado. Esta normativa obliga a todos los ayuntamientos a incluir un inventariado de los bienes culturales existentes en su territorio.
El Ayuntamiento encargó este trabajo a la firma Dolmen S. L. que, tras varios meses de estudio, ha presentado el nuevo catálogo, que incluye 1.126 edificios protegidos.