Manuel Preciado dio la voz de alarma ayer al término del partido en Chapín. Fueron las toses que escuchó en el vestuario las que le llevaron a expresar su preocupación por una posible afección de la gripe a sus jugadores. Primero cayó Canella y después Botía. Y ahora el entrenador del Sporting teme que pueda haber más afectados. «Veremos qué nos encontramos cuando lleguemos al entrenamiento el martes», decía, al tiempo que expresaba su confianza en que aunque este es un virus que «se coge fácil, también se marcha en dos o tres días».
«Si hay algo que no me gusta es poner excusas» para justificar un resultado, añadía el técnico rojiblanco, quien, no obstante, achacaba el menor rendimiento de los suyos a una posible afección. «Me da la sensación de que voy a encontrarme con un montón de gripes», comentaba. «Había mucha gente tosiendo y el médico me dice que entre mañana (por hoy) y pasado (por el martes), puede que caiga la mitad de la plantilla», lamentó, a la vez que recalcaba que en cualquier caso lo único que se puede hacer es «esperar» a ver qué sucede.
En su opinión, el «bajonazo final» que sufrieron sus pupilos ante el Xerez «no es muy normal». Y en ese sentido reconoció que ayer vio a su equipo más cansado de lo habitual al final del encuentro y, apuntó, «quizás sea porque algunos ya están incubando». «Hay mucha gente tosiendo, el vestuario es un matadero de tos», afirmaba.
En cuanto a lo meramente deportivo, el preparador cántabro reconoció que «sufrimos mucho al final del partido». Y aseguraba que «la lectura final tiene que ser buena». «No era justo que el Xerez perdiera, pero tampoco que perdiéramos nosotros», apostilló.
Desde su punto de vista fue el Sporting el equipo que mostró «más capacidad de creación». Pero, matizó, «ellos se jugaban mucho». El Xerez, recordó, «debía ganar». «Se arriesgó y quemó sus naves», incidió Manuel Preciado, quien resaltó la salida de Momo, «que les dio verticalidad».
«Supimos sufrir»
También puntualizó que su equipo «sufrió sobre todo en las acciones de juego parado, en lo demás no hemos sufrido tanto». Pero, asimismo, resaltó, que el Sporting «supo ir a la contra». «Hemos sabido sufrir», insistió el entrenador rojiblanco, quien consideró las tablas en Chapín como un «resultado justo».
El Sporting, en su opinión, fue el equipo que hizo un «juego de toque y que llevó la manija» del encuentro.
Manuel Preciado aludió, por último, a la actuación del portero rojiblanco: «Juan Pablo ha estado inmenso y nos ha ayudado a sacar el partido adelante».