La fórmula se las trae, tiene hasta ocho factores multiplicadores sobre seis precios distintos para seis categorías de calles, que, además, se revisan todos los años. Es la ordenanza fiscal 121, «reguladora de las tasas por la utilización privativa o el aprovechamiento especial del dominio público local con fines lucrativos». En román paladino, la que pagan los que hacen negocio, cualquier tipo, ocupando suelo municipal. La pagan las terrazas de los bares, los mercadillos, los quioscos, las gasolineras o, desde enero, los cajeros de los bancos que den a la calle.
Regular actividades tan dispersas ha dado lugar a la ordenanza fiscal más compleja. Para empezar hay que calcular qué rentabilidad se le puede sacar a un metro cuadrado de suelo municipal. Es fácil, el Ayuntamiento toma como referencia lo que ganaría si construyese encima un edificio de seis plantas y la vivienda ha subido en la ciudad un 126,7% desde 1995, año de la última revisión catastral.
Con ese dato calcula la rentabilidad por metro cuadrado al año en cada una de las categorías de calle, establecidas en función de su atractivo comercial: Primera, 383 euros; Segunda, 252,5; Tercera, 173,5, Cuarta, 90,6; Quinta, 83,4, y Sexta, 33 euros.
Luego viene el lío, porque no se le 'saca' lo mismo a poner cafés que a un mercadillo. La norma, la del año pasado se puede consultar en la web municipal, recoge otro batiburrilo de precios que se multiplican por ocho factores. Tres son obvios, la actualización del precio, los días de uso y la superficie ocupada. Otros dos, matizan los anteriores. El carácter de la ocupación multiplica por 1, 0,7 o 0,5 si ésta es permante, temporal u ocasional. El tipo hace lo mismo según se use el suelo (1), el subsuelo (0,2) o el vuelo (0,5). Los otros tres factores son específicos. Paga el doble una vaca que una oveja en los mercados de ganado, también depende de los gastos que le suponga al Ayuntamiento la ocupación y hay una «bonificación discrecional».
Pues con todo y con la caída de los precios, las tasas siguen subiendo. Para las terrazas de primera, por ejemplo, casi un 2%. Cada metro cuadrado se pagará a 12,64 euros al mes, luego hay que multiplicar por si la terraza es permanente o temporal, por ejemplo.
Y más aún para las fiestas de barrio. El Consejo Económico-Administrativo ha ordenado eliminar la bonificación, del 50%, de la que beneficiaban aquellas. Las sociedades de festejos que perdieron el 10% de las ayudas este año y otro 20% el que viene, también tendrán que pagar la tasa completa. Ayuda que los praos son de Sexta.