Siempre con la piragua a cuestas y muchas veces a contracorriente, el Club de Piraguas Sirio con sede en Cangas de Onís supera ya sus cuatro décadas de historia. Nunca ha sido un equipo numeroso -en la actualidad cuenta con medio centenar de socios, y no todos son deportistas- pero siempre se ha distinguido por sus importantes triunfos y por una larga trayectoria promocionando el deporte fluvial que un día trajo a estas tierras Dionisio de la Huerta.
El club cangués nació en el año 1968 y, desde sus inicios, ha estado muy vinculado al Descenso Internacional del Sella. De hecho, los palistas de este club basan sus objetivos anuales en esta carrera que discurre por el río salmonero entre el puente de Arriondas y el de Ribadesella y, en consecuencia, es en ella donde mayores triunfos ha alcanzado el club cangués a lo largo de su historia. Así, se obtuvo el triunfo absoluto en los años 1987, 1989 y 1993 de la mano de Antonio Soto 'Ton' y Rafael Hernanz 'Falu' en los dos primeros casos, y gracias al tesón de Antonio Soto y Juan Ramón González 'Monotos' en la tercera ocasión.
No obstante, la presencia del club en otro tipo de competiciones nacionales e internacionales es tan extensa como exitosa, por lo que ha de destacarse también la participación de la atleta local Ana Rodríguez en los Juegos del Mediterráneo de 1978, donde obtuvo el tercer puesto en K1 500 metros, llevándose la primera medalla para el piragüismo femenino español en una prueba internacional de tan alto rango.
Ayer fue para el club cangués un día de encuentro, pero también de fiesta y de homenaje a los deportistas más laureados del año. Piragüistas, patrocinadores y socios en general se congregaron en su asamblea anual, que tuvo lugar en las dependencias de la Casa de Cultura de Cangas de Onís, y que sirvió para informar a los mismos de la situación económica del club. La parte más emotiva llegaría minutos más tarde, cuando se realizó un detallado repaso de los éxitos alcanzados en la última temporada y de los mejores momentos del club a través de un audiovisual realizado por Carlos Muñoz, piragüista de categoría infantil.
La proyección dio especial protagonismo a la figura de Chelu Somoano, actual presidente del club y subcampeón del mundo de veteranos de la categoría de más de 50 años, así como a la del joven Pablo Fernández, que durante este año se situó entre los cinco primeros infantiles de Asturias. «Se escoge cada año a los deportistas que hayan tenido mejores resultados. A Chelu nadie lo pudo superar y Pablo cosechó este año numerosos logros y se hizo con pruebas tan emblemáticas como el Descenso de Cares», comentó el técnico Luis Martínez del Cueto.
Precisamente, estos dos deportistas recibirían minutos más tarde de la mano de sus compañeros los trofeos anuales que entrega el club al Mejor Piragüista del Año y a la Mejor Promesa, en una espicha que tuvo lugar en el Restaurante El Molín de la Pedrera, en la que también hubo un emotivo recuerdo para la junta directiva saliente, encabezada por Félix Soto.
Cambios y dificultades
Ha sido un año de cambios y dificultades para el Club de Piraguas Sirio que le ha servido para tomar impulso. Ahora, comienza una nueva etapa en la que esperan seguir cosechando éxitos deportivos y divulgando un deporte tan arraigado a la comarca como es el piragüismo y que ha marcado la vida de deportistas vinculados al club de la talla de Ricardo Soto, Vicente González, Emilio Ardines, Luis Alfredo García, Pablo Coro, José Valdés, Víctor Aller, Benigno García, Federico Vega, Luis Amado Pérez o Kiko Vega, además de los anteriormente citados y otros muchos.