El presidente de facto Micheletti vota en su ciudad natal "por Honduras y por la democracia"
El Gobierno del depuesto Zelaya "espera un pronunciamiento" de la Cumbre Iberoamericana

Un grupo de ciudadanos hace cola para votar en Tegucigalpa ( Honduras ). / Efe
Zelaya no pedirá asilo
Tras cinco meses de haber sido derrocao, Manuel Zelaya asegura que "no es cierto" que esté "pidiendo asilo en Brasil, ni en otro país".
El diario brasileño O Estado de Sao Paulo ha informado de la posibilidad de que Zelaya estuviera pensando en exiliarse en caso de que finalmente no recupere el cargo antes de que el candidato vencedor de las elecciones asuma el mandato.
"Esa es una especulación, no soy un improvisado, tengo 35 años de lucha, no tengo tiempo ni espacio para eso, he escogido una posición que es defender un derecho del pueblo, no a mi mismo", ha expresado el gobernante derrocado.
Zelaya también se ha referido a las elecciones, que rechaza por considerarlas "ilegales" y culpó a Estados Unidos y al régimen de facto que preside Roberto Micheletti de haberse puesto de acuerdo para dejarle fuera de la contienda electoral.
"Las elecciones no cambian nada, sigue el golpe de Estado en Honduras, estas elecciones son ilegítimas y los resultados del pueblo son que el 50% no va a participar en el proceso", asegura.
Jornada de
elecciones en Honduras en una tensa calma y con dudas sobre el futuro político del país, roto en dos desde el golpe de Estado de
Roberto Micheletti en junio pasado. Los colegios electorales han abierto sus puertas para que los hondureños decidan quién será el próximo presidente en unos comicios generales que son rechazados por gran parte de la comunidad internacional.
El Tribunal Supremo Electoral (TSE) ha declarado, la tras la apertura de los colegios a las 7.00 hora local (13.00 GMT), que no cerrarán hasta las 16.00 (22.00 GMT), aunque este horario podría extenderse una hora por decisión de las autoridades electorales. La apertura de la jornada electoral ha estado simbolizada con un acto en un centro educativo de la capital hondureña en el que se ha tomado juramento a miembros de una mesa de votación y en el que una mujer de 93 años, depositaba el primer voto de la jornada.
Están llamados a votar 4,6 millones de hondureños -un millón de ellos en el exterior- para elegir un presidente, tres vicepresidentes, 128 diputados y los miembros de 298 corporaciones locales. Los primeros resultados oficiales serán difundidos a las 18.00 hora local (00.00 GMT del lunes), momento hasta el que está prohibida la difusión de información sobre las votaciones.
Sin apoyo internacional
Gran parte de la
comunidad internacional ha dado la espalda a los comicios por no haber
restituido en el poder, antes de su celebración, al presidente derrocado,
Manuel Zelaya, y por desarrollarse en un marco de ruptura del orden constitucional tras el
golpe de Estado del 28 de junio pasado. Pese a esto, el TSE se ha afanado en trasladar el mensaje de que "el proceso electoral goza de todas las garantías" porque "será el más transparente" y "el más observado".
Estas elecciones, que están transcurriendo con relativa calma, no están siendo supervisadas por técnicos de organismo internacionales. Frente a eso, según las autoridades electorales, 250 invitados extranjeros, entre ellos, empresarios, políticos y ex funcionarios, se encargan de actuar como observadores.
Las elecciones han llegado precedidas de varios días de tensión ante las amenazas de boicot por parte del Frente Nacional de Resistencia contra el Golpe, que pide la vuelta de Zelaya, y las denuncias de presiones por parte de empresarios para que los trabajadores vayan a votar.
Micheletti vota "por Honduras"
El presidente de facto Micheletti ha ejercido el sufragio en su ciudad natal, El Progreso, en el norte de Honduras. En declaraciones a la prensa ha explicado que su voto ha sido "por Honduras, por la democracia". "Yo tengo la fe en Dios de que no va a pasar nada", enfatizaba Micheletti, al comentar la normalidad en que se celebran los comicios.
El Gobierno del depuesto jefe de Estado "espera un pronunciamiento" de la Cumbre Iberoamericana (que arranca esta noche en Estoril) sobre el golpe de Estado y las elecciones. "Es lógico que en el espacio iberoamericano se haga un pronunciamiento, porque hubo un golpe de estado y ha habido violaciones de los derechos humanos", ha declarado la viceministra de Exteriores del Gobierno de Zelaya, Patricia Licona.