«El dinero no tiene ni color político ni ideología». Esa frase, en la boca del portavoz de Izquierda Unida Fernando Díaz Rañón, no pasó ayer desapercibida en la sesión plenaria extraordinaria en la que se aprobó por unanimidad el destino de los 37 millones de euros del canon del agua, así como los presupuestos para el próximo año, aunque en este caso con el voto en contra del PP.
Y lo cierto es que la 'sugerente' frase de Rañón le venía divinamente para tratar de explicar su postura ante los dos asuntos que protagonizaron el pleno de ayer. «Tenemos en este Ayuntamiento un dinero que ha llegado a través de un proceso con el que no estamos de acuerdo. Pero es lo que hay». Así que, como «miembros del equipo de Gobierno», ayer mostraron su conformidad con la propuesta elaborada por sus socios socialistas para destinar 20 de los 37 millones del canon a amortizar deuda, algo que tiene su reflejo inmediato en los presupuestos que ya presentaban ayer conjuntamente PSOE e IU.
Quedaba atrás, de ese modo, el encono con que Izquierda Unida se opuso en meses pasados a la privatización de la gestión del agua, que llevó al propio Rañón a enarbolar pancartas y megáfonos, entre las gruesas afirmaciones que se lanzaban desde su formación contra las promotores del proceso.
El portavoz del Partido Popular, Constantino Álvarez, fue de hecho quien recordó todo aquello a Rañón. «Todavía estamos esperando su petición de disculpas por las acusaciones de corrupción que lanzaron», añadió el concejal del PP.
Álvarez, de hecho, no dudó en calificar de «todo un ejercicio de malabarismo político» el realizado por Izquierda Unida en la jornada de ayer. «Han pasado de las actitudes barriobajeras en todo lo que ha tenido que ver con el proceso del agua, a darse golpes de pecho apuntándose al paquete de medidas extraordinarias que ha propiciado ese cambio de gestión», aseveró Constantino Álvarez. Díaz Rañón, en cambio, eludió entrar al trapo y renunció al turno en el que podía responder al portavoz del PP. Esa riña no tocaba.
Porque lo que tocaba ayer era dejar atrás el último trámite después de las últimas semanas en las que el pacto de Gobierno estuvo a punto de saltar en pedazos tras la decisión del PSOE, pese a la opinión contraria de la Alcaldesa, Pilar Varela, de excluir a IU de la negociación del canon del agua. En esas semanas el socio pequeño advirtió de que tanto el canon como el presupuesto eran «un todo» sobre el que tendrían que decidir como parte integrante del equipo de Gobierno que son. Y apostaron por destinar los 37 millones del canon a inversión, nada a amortizar deuda, y también por destinar dinero municipal a sufragar parte de la nueva sede de la Escuela de Arte. Al final, IU renunció a la primera reivindicación, y el PSOE cedió en la segunda. Y eso no pasó tampoco desapercibido para el PP, que elucubró sobre la escasa fe de la portavoz socialista, Ana Concejo, a la hora de defender un presupuesto que destinaba la mitad de sus cuatro millones en inversiones a sufragar la Escuela de Arte. La edil socialista, que suena entre la facción menos ilusionada con el mantenimiento del pacto con IU, tampoco entró al trapo de Constantino Álvarez.
La deuda
Así que, en definitiva, todos hicieron suyo ayer un proyecto de inversiones a sufragar con cargo al canon del agua. PP, ASIA y los no adscritos insistían en destacar la inclusión de los proyectos que habían propuesto para gastar los 37 millones de euros, aunque hubiera diferencias en las cuantías que finalmente les serán asignadas.
La portavoz del PSOE, Ana Concejo, fue la encargada de explicar una propuesta que tiene como rasgo principal el destino de 20 de los 37 milllones de euros del canon a cancelar cuatro préstamos pendientes de pago que el Ayuntamiento suscribió en su día con Caja Madrid, Caixa Galicia y el Banco Santander. «Es una medida inteligente, porque nos permite garantizar una buena situación financiera del Ayuntamiento para afrontar en próximos años la serie de proyectos que se incluyen» en el listado aprobado ayer, afirmó la concejala. No en vano, algunos de ellos tendrán aún que esperar para su ejecución, principalmente la reforma de los principales accesos a la ciudad, la construcción del futuro centro social de Jardín de Cantos y la reurbanización del entorno de Las Meanas.
Todos los grupos se mostraron conformes con la explicación, y centraban más sus diferencias en señalar aquellos aspectos que, a su entender, son más relevantes a financiar con cargo a los 37 millones, o a los fondos extraordinarios contra la crisis incluidos en los planes 'A' o 'E'. La reurbanización de La Carriona y las distintas obras previstas en Versalles o Llaranes, así como la reforma de la travesía de la Industria, fueron algunos de los proyectos más citados en la sesión plenaria de ayer.
A ellos se suman todos los gastos relacionados con los fastos de apertura del Centro Niemeyer, que incluirá unos 200.000 euros en promoción de la ciudad y del equipamiento y 3,3 millones de euros en el centro de recepción de visitantes al mismo y la pasarela de acceso desde la plaza de Santiago López, entre otros proyectos.