Miles de personas dejarán hoy la comarca. Después de un puente de cuatro días como el de la Constitución, regresarán con las pilas cargadas -algunos más que otros- a sus lugares de residencia. EL COMERCIO salió ayer a la calle para conocer las inquietudes de estos visitantes que, además, suelen repetir viaje a lo largo del año. ¿Es cara la comarca?, ¿cuánto gastan en estos cuatro días de media?, ¿qué servicios echan en falta? y ¿qué vienen buscando? Y empezamos por Dolores González Pastor propietaria de una casa en Ribadesella. «Soy de Madrid pero veraneo aquí desde hace veinte años», comenta quien se ha acercado con su pareja a pasar el puente. Lo cierto es que en todo este tiempo ha sido testigo excepcional de cómo han ido subiendo los precios: «Con la entrada del euro, todo se puso más caro en la zona. Pero se nota sobre todo en el sector de la hostelería».
A pesar de que seguirá acercándose a la capital riosellana, cree que el pueblo «se ha quedado pequeño para la gran cantidad de segunda residencia que se ha construido. En temporada alta es muy difícil resrvar sitio para cenar o comer y en agosto voy a dejar de venir porque el aparcamiento se está poniendo imposible». En todo caso, no dejará de venir el resto del año a buscar tranquilidad, paisaje y gastronomía aunque la lluvia, a veces, le obligue a resguardarse, como anteayer, en el Museo del Jurásico de Asturias. La pareja habrá dejado en la comarca cerca alrededor de 450 euros en estos cuatro días.
Por Ribadesella también paseaban ayer Sara Zamorano y Diego Tamayo. «Tenemos familia aquí y por la autovía apenas se tarda tres horas en llegar desde Palencia». Ellos también hacen hincapié en la falta de aparcamientos por el Oriente asturiano: «Ahora no nos ha costado aparcar pero en verano es muy complicado», reconocen. ¿Su objetivo? «Cuando no conocíamos esto mucho recorríamos bastante Asturias pero ahora vamos principalmente a playas», comenta Diego. «Nos encanta el paisaje y desconectar». Y en este sentido, Ribadesella es casi única. Destacan del municipio su limpieza y la buena forma en que están los arenales y coinciden en que «no es caro». Generalmente, «no necesitamos pagar alojamiento, pero cuando lo hacemos con setenta euros diarios es suficiente». Y en cuanto a la comida: «Calidad, cantidad y precio están mucho mejor que en Castilla», reconocen quienes este puente han gastado cerca de 400 euros. Aún con todo, tienen una última objeción: «No hay ningún centro comercial cercano», explican entre risas. Lo curioso es que lo dicen justo ahora que en Arriondas podrían levantar uno.
Piden también más aparcamientos en el Oriente Juan y Gonzalo Taboada, dos hermanos naturales de Madrid: «Está fatal para aparacar pero es una batalla perdida». La familia tiene una casa cerca de la playa, «ya que nuestra abuela era de aquí». Vienen buscando la paz y la tranquilidad que no encuentran en Madrid y el buen tiempo: «Allí ahora mismo estamos a cinco grados, esto es una maravilla». De todas maneras, tienen una queja: «Los precios por aquí subieron mucho, casi como los de Madrid. Se nota sobre todo en la hostelería».
No tan asiduos son Roberto Soltuyo y Bárbara Hortas, de Vigo. Conocían la zona más occidental de Asturias y este puente se animaron a venir al Oriente. «Estuvimos en los Lagos de Covadonga, visitamos la Basílica, fuimos hasta la Cueva del Buxu y conocimos bastante de la ciudad de Cangas de Onís». Ayer se encontraban en Ribadesella, a la entrada de la Oficina de Turismo: «No estamos teniendo ningún problema porque explican bastante bien lo que podemos ir a ver». Entre gasolina, hospedaje y alimentos han gastado cerca de 500 euros. «No nos podemos quejar de los precios, son normales tratándose de una zona turística», explican. Lo que sí les gustaría es «que mejorasen las comunicaciones de la autovía».
De Salamanca han venido Juan Conde y Marta Serrano. «Hemos estado pasando estos días por la comarca. Ayer visitamos los Lagos de Covadonga, que es lo que más nos ha llamado la atención, y hoy venimos a Ribadesella». Hospedados en la Aldea del Puente, en el municipio de Cangas de Onís, han gastado entre los dos cerca de trescientos euros por eso no creen que la zona sea cara. Eso sí, «el billete del funicular a Bulnes, a casi dieciocho caros, resulta bastante excesivo», denuncian.
Otros como Ismael Vega y Esther Mora han decidido pasar el Puente la Constitución en Posada de Llanes. La queja es la misma «tanto en Llanes como en Ribadesella resulta muy complicado aparcar». De todas maneras, su estancia no se ha reducido a estos dos municipios: «Hemos estado en Gijón comiendo y hemos hecho la parada obligatoria en la capital llanisca». Originarios de Santander, no encuentran grandes diferencias en los precios y escogieron esta zona porque «hicimos la reserva a última hora y ya la conocíamos. Nos gusta la montaña y el mar», explica Ismael. «Yo venía buscando marisquito», completa Esther.
Desde Cuevas del Valle, en Ávila, ha venido a pasar estos cuatro días una familia de 21 miembros, que se dice pronto. «El pequeño no llega a los 10 meses y el mayor tiene 79 años», explica Diego Vaquero minutos antes de organizar a la familia para la fotografía. Una tarea titánica. Se hospedan en Mestas de Con y uno de los mayores problemas que tuvieron para organizar el viaje fue encontrar una casa que albergara a tanta gente. En este sentido, también han tenido bastantes problemas para entrar en los restaurantes. Pero, cabe preguntarse por qué escogieron la región. «Queríamos algo por el Norte, con el mar de fondo, y Asturias venía muy bien». ¿El gasto? Cerca de quinientos euros por persona. Con ellos han visitado Fuente Dé, Potes, Ribadesella, Arenas de Cabrales, Lastres, Llanes... Al final, no sale tan caro.