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El casco histórico de Avilés aspira a Patrimonio de la Humanidad

AVILES

El casco histórico de Avilés aspira a Patrimonio de la Humanidad

Dos entidades avilesinas pedirán a la UNESCO su declaración como Patrimonio de la Humanidad


13.12.09 - 02:35 -
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Avilés no quiere jugarse su futuro turístico y cultural a una sola carta. Con el Centro Internacional Oscar Niemeyer como punta de lanza y en plena promoción nacional e internacional de la imagen moderna de una ciudad milenaria, ahora toca mirar al pasado y al presente para rescatar uno de los valores más sorprendentes para los visitantes, pero a la vez más ocultos en las últimas décadas tras la leyenda negra de las chimeneas y factorías que poblaban la comarca: el casco histórico. La importancia arquitectónica y cultural de los edificios del centro de Avilés y la espectacular transformación que han sufrido sus fachadas en los últimos años han llevado a dos entidades avilesinas a buscar un paso más en su proyección nacional e internacional. Quieren dar el gran salto para integrar a la ciudad en el club selecto de trece localidades españolas cuyos centros históricos han sido declarados por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) como Patrimonio de la Humanidad. Un reto que ven factible.
Según ha podido saber LA VOZ DE AVILÉS, las dos entidades avilesinas, que prefieren mantener en el anonimato sus gestiones, preparan por separado la solicitud de esa declaración para el casco histórico avilesino, lo que supondría un espaldarazo a su proyección y un reclamo de primer nivel como atractivo turístico, pero también económico, ya que el resto de ciudades españolas que son Patrimonio de la Humanidad han vinculado su desarrollo al reconocimiento de la UNESCO.
En caso de conseguir ese objetivo, sería la primera ciudad asturiana en incluir a su casco histórico entre los elementos arquitectónicos del Patrimonio de la Humanidad, una categoría que hasta ahora sólo tienen en el Principado los monumentos prerrománicos de Oviedo.
Uno de los mandatos del organismo de la ONU consiste en prestar una atención particular «a las nuevas amenazas globales que pueden afectar al patrimonio natural y cultural y velar por que la conservación de los sitios y de los monumentos contribuya a la cohesión social».
Al ser también los monumentos y los sitios lugares de desarrollo sostenible y de reconciliación, la UNESCO interviene activamente y coordina las acciones de sus socios administrando la Convención del Patrimonio Mundial (1972).
Elementos de una riqueza natural y cultural que pertenece a toda la humanidad, los sitios del patrimonio mundial, así como los monumentos, cumplen, según la UNESCO, «una función de hitos en el planeta. Son símbolos de la toma de conciencia de los Estados y de los pueblos acerca del sentido de esos lugares y emblemas de su apego a la propiedad colectiva, así como de la transmisión de ese patrimonio a las generaciones futuras». En ese espíritu, las dos entidades avilesinas que presentarán la candidatura del casco histórico consideran que Avilés cumple todos los requisitos, tanto desde el punto de vista arquitectónico como de la identificación de los ciudadanos con su patrimonio.
Un valor económico
España es el único país donde las ciudades con casco histórico reconocido por la UNESCO como Patrimonio de la Humanidad han creado una unión. El Grupo Ciudades Patrimonio de la Humanidad de España nació en 1993. Entonces eran seis (Ávila, Cáceres, Salamanca, Santiago de Compostela, Segovia y Toledo). Ahora son 13 (se añaden Córdoba, Cuenca, Alcalá de Henares, Mérida, Ibiza, Tarragona y San Cristóbal de La Laguna).
Además de contar con un sistema de reservas online (www.ciudadespatrimonio.org), las ciudades van de la mano a las ferias de turismo y comparten reivindicaciones, como el soterramiento de cables en cascos urbanos, la peatonalización de los centros históricos o la construcción de aparcamientos de acceso a los monumentos. Además, reclaman al gobierno central y a los gobiernos autonómicos más ayudas económicas su implicación en los proyectos.
Un emblema
El casco histórico de Avilés es, junto con las playas y los espacios naturales, uno de los principales atractivos turísticos de la comarca. Con una extensión de dos kilómetros cuadrados, reúne un amplio patrimonio cultural declarado Conjunto Histórico Artístico Monumental en el año 1955. En sus calles lucen soportales, plazas, iglesias y palacios en los que se reflejan estilos arquitectónicos que permiten realizar un paseo por la historia entre edificios representativos de los estilos románico, gótico, barroco y modernista.
Tras una etapa de deterioro y abandono a la sombra del desarrollo industrial de mediados del siglo pasado, en los años noventa se puso en marcha un ambicioso plan de rehabilitación de fachadas que ha transformado la imagen del casco histórico. Además, el Plan Especial elaborado por el arquitecto madrileño Carlos Ferrán diseña las líneas maestras de actuación y elabora un catálogo de edificios con distintos niveles de protección.
La progresiva peatonalización de calles y el control del tráfico que circula por el centro han contribuido a la elaboración de un pastel cuya guinda puede ser ahora la declaración del casco histórico de Avilés como Patrimonio de la Humanidad.
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