El Partido Popular de Ribadesella ha decidido compartir su brindis de Navidad y Año Nuevo con una punzante y virulenta felicitación que distribuyeron por los buzones del concejo. Tras una portada navideña y placentera que da pie a multitud evocaciones, el interior de la postal arranca con un mal presagio. El PP prevé una exigua prosperidad para 2010. Una penuria económica motivada por los escasos ingresos municipales y las nuevas liberaciones de concejales. «Ya son CUATRO a cobrar de todos», dice el PP entre múltiples afirmaciones.
Según se detalla en la postal navideña, «los ingresos municipales serán para los sueldos de los simpatizantes de esta farsa, en puestos de nueva creación, puestos para la gente con talante». Y entre los logros del equipo de Gobierno, al que denominan de «cinturón rojo», incluyen la mirada hacia otro lado en el catastrazo, la «chapuza» de la calle Comercio, los despidos improcedentes de trabajadores, la «nefasta» gestión de la concejalía de Turismo y la inactividad de la fundación, la «obsesión» por el campo de golf, el atentado ecológico de Guadamía, los tres veranos sin acceso al pedral de Arra, la falta de limpieza en la playa de La Atalaya, el lamentable estado de la estación de autobuses o la ausencia de vigilancia nocturna.
Para 2010, el PP espera que el equipo de Gobierno «se deje de tonterías y se dedique a trabajar» por el saneamiento rural, por un puente digno, por el parque de La Mediana, por nuevos aparcamientos, por el Plan General de Ordenación urbana, por el ciclo de 0-3 años, por nuevas viviendas de protección y por la ciudad deportiva. También esperan que un año en el que se cumpla con la Ley de Igualdad para las mujeres, porque en este Ayuntamiento «les han dedicado las mejores maniobras para echarlas de sus puestos de trabajo, mujeres que desarrollaron su labor de forma excepcional», se añade en la postal navideña.
La publicación de este merry christmas coincide con otra noticia relevante en el seno del grupo municipal conservador. El concejal Juan Manuel Blanco ha decidido abandonar las portavocías que ostentaba (urbanismo, medio ambiente, obras y servicios). El motivo que le ha llevado a tomar esa decisión es puramente personal. Su actual trabajo no le permite dedicar el tiempo suficiente a esa importante tarea. Aún conservará su acta de concejal, aunque deja todo el peso político y mediático del partido en la portavoz del grupo y presidenta de la junta local, Verónica Blanco.