El censo electoral de Ponga supera por poco los 600 votantes y muchos viven fuera del concejo. Y si bien es cierto que algunos de los que allí estaban habían venido de fuera, entre ellos el presidente del PAS, Xuan Xosé Sánchez Vicente, y el de URAS, Javier López Alonso, la realidad es que unas 180 personas se echaron a la calle ayer para defender la gestión de Cándido Vega al frente del Ayuntamiento pongueto. Y lo hacen a tan sólo tres días de que se plantee una moción de censura en el Pleno para quitarle del sillón y poner en su lugar al socialista Manuel Antonio Yano, si es que el diputado popular Luis Arobes mantiene su postura y vota junto a los socialistas en la sesión plenaria que se celebra este lunes a mediodía.
Así están las cosas en Ponga, y ayer Cándido Vega sacó sus votos a la calle para poner nerviosos a populares y socialistas. El punto de encuentro era el centro de interpretación del parque natural, y allí se fueron acercando vecinos armados con pancartas hacia la una de la tarde. No se sabía a ciencia cierta el poder de convocatoria del alcalde, y muchos se vieron sorprendidos por el gentío que se acumuló en San Juan de Beleño. Los contrincantes políticos observaban como quien no quiere la cosa desde sus casas o desde los bares del pueblo cómo se desarrollaba el asunto. Y lo mismo hacía una pareja de la Guardia Civil, que servía de enlace a los siete todoterrenos y a la furgoneta llena de agentes que, a pocos kilómetros del pueblo, acumulaba un total de 25 efectivos por si la cosa se salía de tono. Algo que no sucedió en ningún momento, puesto que los participantes en la concentración -que, por cierto, no contaba con autorización- se limitaron a corear consignas en favor del alcalde, animarle en todo momento y a cantar el Asturias Patria Querida tras el discurso final de Cándido Vega ante el Ayuntamiento pongueto, después de que la comitiva, en unos diez minutos, recorriera el trecho que les separaba de la plaza del Consistorio.
Entre la decena de pancartas, mensajes más o menos coincidentes: «En apoyo al único alcalde que está haciendo algo por Ponga»; «Por el alcalde que se acordó de todos los pueblos»; «Máximo apoyo al alcalde de Ponga»... y una más extensa que rechazaba a «tránsfugas, fantasmas, marionetas del Principado, prepotentes, amiguismo y caciquismo» y apoyaba al «alcalde de todos, el diálogo, la comprensión de los problemas del concejo, al alcalde cercano, la igualdad de trato y el trabajo por el pueblo».
Por supuesto, también había alusiones a los promotores de la moción de censura, como la que decía «Arobes, no nos robes» o la de «concejal manipuláu, PSOE aprovecháu». Y así, la localidad de San Juan de Beleño se convirtió ayer en una nueva fiesta, tras la celebración del Guirria el primer día del año. Y cuando se acabó de leer el manifiesto en apoyo del regidor de URAS-PAS, se oyó un atronador aplauso. El documento leído por la otra concejal del URAS-PAS en el concejo, Mercedes Traviesa. En el mismo, redactado por unos vecinos, se calificaba la moción de censura como «un asalto a la democracia» y se pedía «respeto para la voluntad popular», además de animar en todo momento a Vega, que tuvo que apretar los ojos en algunos momentos para que no se le escapasen las lágrimas. También se decía que «aún estamos a tiempo de parar un disparate histórico», a la vez que criticaron sobre todo «el carroñerismo del PSOE», del que consideran que «su vuelta sólo va a beneficiar a sus concejales, no al pueblo».
Cándido Vega, tras dar las gracias a los presentes «y a otros muchos que no pudieron venir y que me han llamado para apoyarme» explicó ante sus seguidores que «si estamos todos juntos, no podrán hacer nada». Y deseó un feliz año a todos los vecinos, que le contestaron con un ¡Viva Calín!, el apodo con el que se le conoce en Ponga.
Después, Vega atendió a los medios mientras sus vecinos cantaban el himno de Asturias, y lamentó que su mandato se vaya a acabar de esta forma. «Ya sabemos cómo es la política», explicó. Y dijo que, aunque cree en los «milagros» y todavía se puede salvar la situación, de quedarse fuera de la alcaldía repetiría como candidato en las próximas elecciones. «Con toda esta gente detrás, cómo lo voy a dejar», comentó. Confirmó que «aún no ha habido conversación alguna con el PP, a pesar de que ellos dicen en los medios que hablan con nosotros», y advirtió que «si logran el cambio, muchos proyectos podrían irse al garete, y además inaugurarán el próximo año todo lo que tenemos pendiente».
Los presidentes de URAS y PAS, Javier López y Xuan Xosé Sánchez Vicente, defendieron ayer en Ponga la gestión de Vega, criticaron a populares y socialistas y dejaron claro que «el PP no se ha puesto en contacto con el partido a nivel regional para tratar de buscar una salida». Y piden a los populares que «traten de salir de este berenjenal en el que se han metido». López confía en que «este escándalo no salga adelante y se frene la moción a última hora».
Sánchez Vicente llegó a decir que «los grandes partidos son máquinas de crear empleo para sus militantes, máquinas de poder a las que los vecinos les importan poco». Cree que un regreso al Gobierno del PSOE es «un paso hacia la ruína».