Lo que comienza hoy oficialmente es el periodo de sugerencias a la revisión del Plan General de Ordenación. De sugerencias, que no de alegaciones. Porque ese fue uno de los errores cometidos en la anterior tramitación, de la que ahora comenzamos algo así como una copia, pero mejorada. Hasta el 20 de febrero, los gijoneses tienen la oportunidad de decir cómo quieren que crezca Gijón, o cómo no quieren que lo haga. Pero no es el momento, todavía, de plantear cuestiones particulares.
En lo que fue el primer capítulo de este libro aún no escrito, en 2004, se presentaron unas 330 sugerencias. El 90% de éstas hacían referencia a fincas particulares, por lo que no pudieron ser atendidas como sugerencias. Aunque, en aquel momento, el Ayuntamiento se comprometió a 'guardarlas' y presentarlas de oficio en el momento apropiado en caso de que los propietarios no volvieran a pronunciarse en el periodo de alegaciones. Está por ver si en esta ocasión sucederá lo mismo.
A nadie, o a casi nadie, le pilla de nuevo esta tramitación. Quedó claro en la última reunión de la Federación de Asociaciones de Vecinos de la Zona Rural Les Caseríes, en la que se debatió el documento de prioridades que ahora se somete al primer periodo de información pública. Insistía el abogado de la federación, Antonio García, de que es el momento de las cuestiones generales. Para las particulares ya habrá tiempo. Será en el segundo periodo de información pública, después de que el Pleno haya aprobado de forma inicial del PGO. Eso sí, si en 2004 fueron 330 sugerencias, ahora esperan que sean muchas más. Quizás porque ahora tienen más claro, al menos, lo que no quieren. O porque saben de la importancia de las cifras, y cuánto se repitió en aquella ocasión que 'sólo' hubo 330 sugerencias, pero más de 3.000 alegaciones. Lo que sin duda se repetirá será su procedencia. La inmensa mayoría de los documentos presentados en aquella ocasión eran de asociaciones de la zona rural o de propietarios de suelo. Todo hace indicar que ellos serán, de nuevo, los protagonistas de esta nueva tramitación.
Núcleos y Sogepsa
En aquella ocasión, la zona rural sugirió anular o disminuir la cantidad de suelo de interés paisajístico, incrementar los núcleos rurales, recalificar el suelo como urbano antes de que Sogepsa lo expropiara, impulsar la creación de juntas de compensación, rechazar la ampliación de los polígonos y de las zonas industriales y evitar la edificación masiva de viviendas de alta densidad.
Algunas de las cuestiones se repetirán. Como el debate sobre los núcleos rurales, que la zona rural no sólo no va a rehuir, sino que pretende afrontar, más aún después de que el texto plantee la necesidad de contener su crecimiento. Se hablará también, sin duda, de suelo industrial, ya que Les Caseríes insinuó la poca necesidad de poner más suelo de este tipo en el mercado debido a la situación de los proyectos previstos en El Musel. Y esta vez también se afrontará el debate sobre el número de pisos vacíos que hay en la ciudad y la necesidad real de vivienda. Hasta el día 20 de febrero todas estas cuestiones pueden ser presentadas en las Oficinas de Atención al Ciudadano, o consultadas con técnicos municipales en la Antigua Pescadería y en la sede de Urbanismo.