Las fechas son 2012, 2015 y 2016. En la primera, Asturias contará con un AVE entre Pola de Lena y Madrid. En la segunda, la línea de alta velocidad llegará hasta Gijón. La tercera pieza del calendario quedó fijada ayer y señala que en un plazo máximo de seis años los trenes de Ferrocarriles Españoles de Vía Estrecha (FEVE) alcanzarán velocidades con las que competir con el coche y el autobús en los viajes por la cornisa cantábrica.
Así lo anunció el presidente de la compañía, Ángel Villalba, durante la firma de un contrato que convierte a la Universidad de Oviedo en asesor del proyecto que diseñará el listado de obras con las que modernizar el corredor cantábrico de vía estrecha. El objetivo final es que las composiciones de FEVE alcancen velocidades punta de 160 kilómetros por hora en la ruta Ferrol-Santander, una capacidad que le convertiría en sustituto del proyectado AVE del Cantábrico.
Alcanzar esa meta exige «actuar de forma drástica en los 529 kilómetros» de la traza. Es una actuación «muy ambiciosa, que se completará en varios ejercicios», matiza Villalba. Eso sí, «entre 2014 y 2016» la compañía confía en ofrecer los primeros resultados. Para entonces estará acabada la electrificación de los «aproximadamente» 300 kilómetros que aún restan sin catenaria en la traza cantábrica. Ese avance y las obras que se puedan ejecutar hasta la misma fecha exigirán «una inversión importantísima que debe suponer un cambio radical en el servicio», anticipó el presidente de FEVE.
¿En qué consistirá ese «cambio radical»? «Los trenes de FEVE se parecerán más a lo que los ciudadanos y empresas esperan de nosotros», sostiene Villalba. Lo harán extendiendo «el campo de actuación de las llamadas Cercanías para que, por ejemplo, los ciudadanos de Navia puedan llegar a Gijón en tiempos parecidos a los del transporte por carretera».
Actualmente, los trenes de FEVE tardan un mínimo de tres horas en completar ese viaje, mientras que en coche se puede hacer el mismo trayecto en una hora y veinte minutos. Varios son los factores que impiden a los trenes de vía estrecha superar los 45 kilómetros por hora como velocidad comercial entre Ferrol y Santander, todo un «monumento a la lentitud», según el PP. La traza cuenta con curvas de hasta 160 grados, el número de apeaderos fuerza repetidas paradas, y sólo existe una única vía, lo que impide que dos composiciones circulen a la vez en direcciones opuestas. Para colmo, la falta de electrificación en la mayor parte del recorrido obliga a FEVE a operar con locomotoras de tracción diesel, con una potencia más limitadas que las que se conectan a la catenaria.
La magnitud de estos impedimentos han despertado cierta incredulidad sobre las verdaderas posibilidades que tiene FEVE de ofrecer un servicio similar al que daría un AVE del Cantábrico. Sin embargo, en la dirección de la empresa ferroviaria cunde el optimismo. «Cien años después, vamos a conseguir un ferrocarril del siglo XXI», alenta Villalba, quien entiende que la financiación de las obras está garantizada. «El Ministerio de Fomento ya ha dicho que las incluirá en la revisión que durante este año hará del Plan Estratégico de Infraestructuras y Transporte (PEIT)», afirma. Este documento recoge las actuaciones a las que el Gobierno se «obliga política y presupuestariamente» a respaldar.
Asegurada la financiación y clara la voluntad, queda por definir si la técnica hará posible semejante modernización. A ello se está consagrando desde hace unos días la ingeniería ETT. Ella ha sido la adjudicataria de la redacción del proyecto que definirá el futuro de FEVE. Contratado en 244.000 euros, el documento debe estar listo a finales de marzo y explicar el listado de mejoras a ejercer sobre la traza que conecta a la región con Galicia y Santander. La adjudicataria contará con la asesoría del Centro de Cooperación y Desarrollo Territorial (CeCodet) de la Universidad de Oviedo, cuya misión será definir las afecciones medioambientales y urbanísticas a las que abocan las variantes y trazados propuestos.
De momento, el contrato ya ha despertado las primeras envidias. Según publicaba ayer la prensa leonesa, el Grupo Mixto del Congreso de los Diputados piensa maniobras para exigir «al leonés» Ángel Villalba que el proyecto para modernizar la traza cantábrica incluya también a la línea de vía estrecha entre León y Bilbao.