Tres días después de que el vídeo institucional que arrancaba con unas palabras suyas se proyectara en el recién estrenado Teatro Jovellanos -lo que motivó los abucheos y pateos de una parte del público-, la alcaldesa de Gijón reconoció ayer el error: «No debió hacerse». No al menos, apuntó, el día del estreno, minutos antes de que diera comienzo la representación de la obra 'Doctor Fausto', de la compañía Higiénico Papel y por la que el público había pagado su entrada. Según las palabras de Paz Fernández Felgueroso -con las que coincide el concejal de Festejos, José Manuel Sariego- el cuestionado vídeo «sí tenía sentido» el día del ensayo general «como memoria de lo que se hizo en el Teatro Jovellanos», pero no «antes de una función normal». El viernes, las personas que ocuparon el patio de butacas lo hicieron mediante invitación. «Considero que ese día sí se podía utilizar ese espacio. De hecho, allí estaban los del PP y no dijeron ni 'mu'», comentó Sariego.
En el preestreno, los espectadores vieron tanto el vídeo de unos tres minutos de duración que, en imágenes, repasa los últimos 15 años del teatro como el otro, el que motivó la bronca del sábado.
En él, durante una intervención que no dura más de 50 segundos, la alcaldesa recuerda que la reforma del Jovellanos fue uno de los 40 proyectos ejecutados durante 2009 con el Fondo Estatal de Inversión Local -conocido como Plan E- y que estas actuaciones «han incidido positivamente en la reactivación económica de nuestra ciudad». El resto son imágenes sobre las referidas obras de rehabilitación del coliseo llevadas a cabo durante los últimos ocho meses.
«Cometimos un error porque no debimos proyectar el vídeo al día siguiente, cuando la gente había pagado por ver una obra de teatro, no un vídeo institucional», comentó ayer José Manuel Sariego. Simplemente, arguyó, «nadie cayó en la cuenta» de que no era conveniente que la grabación fuera visionada de nuevo el día del estreno.
La cinta fue interrumpida de inmediato ante la reacción airada de una parte del público. Una respuesta que ayer la alcaldesa dijo entender y que al concejal de Festejos hasta le parece «comprensible». «No me extraña que reaccionaran así», comentó.
José Manuel Sariego aseguró haber aprendido de las equivocaciones -«errores los cometimos todos», dijo- e incluso entonó el 'mea culpa' al reconocer que «si hay un culpable» de lo sucedido el pasado fin de semana en el Teatro Jovellanos «soy yo».
No obstante, tanto la alcaldesa como el edil de Festejos trataron de restar trascendencia a lo sucedido. «Tampoco le doy mayor importancia», dijo la alcaldesa. «Esta polémica no debe hacernos perder de vista lo realmente importante: que el teatro está rehabilitado y que los gijoneses podrán disfrutar de él durante mucho tiempo», quiso destacar Sariego.
«Diez años de discreción total»
Felgueroso insistió ayer en que no es su estilo instrumentalizar actos públicos de carácter cultural o deportivo con intención política. «Llevo diez años de discreción total en lo que son apariciones. Esa ha sido una constante en mi actividad pública y política. Jamás he utilizado ningún subterfugio para copar protagonismo en los actos».
No lo hizo, recordó, el día que jugadores, equipo técnico y directivos del Sporting celebraron el ascenso a Primera desde el balcón del Ayuntamiento -«pero sí lo hizo Pilar Fernández Pardo, que, cuando empezó a marcharse todo el mundo, salió con la bufanda al balcón, a capitalizar», le reprochó la alcaldesa-. Tampoco en el Festival Internacional de Cine de Gijón, «donde sólo entrego premios, nunca me podrán ver dando un discurso». Ni el día de Nochevieja, «cuando me limito a felicitar a los gijoneses», o en Reyes, «cuando cedo todo el protagonismo» a los Magos de Oriente.
Son, insistió, ejemplos de sus diez años de discreción. «Yo creo que no tengo nada que demostrar», zanjó.