Parece que el Centro Ecuestre El Asturcón está de moda. No sólo estrenará un palomar prefabricado de madera natural diseñado por el arquitecto José Rivas, sino que pronto también sumará «126 boxes y un edificio complementario», como informó ayer el Ayuntamiento a través del Boletín Oficial del Principado de Asturias. El estudio preliminar de impacto ambiental ya está a información pública, a pesar de que la 'información' llega con cuentagotas. La dirección del centro «no tiene» datos, y el concejal de la Asamblea de Ciudadanos por la Izquierda (ASCIZ), Roberto Sánchez Ramos, solicitó ayer que en la sesión de la Comisión de Urbanismo que se celebrará a lo largo de esta mañana «se informe» de la nueva obra en El Asturcón, «de propiedad municipal».
Hay explicación para dotar a El Asturcón de más establos (y de paso levantar un edificio más): la generación de abonos. Según la Agenda 21 (programa que trabaja por la sostenibilidad del medio ambiente), El Asturcón es el principal «productor de residuos ganaderos» del municipio. El documento informa de que la instalación, ahora con «396 boxes para caballos», origina «alrededor de 7.000 toneladas anuales de residuos constituidos básicamente por estiércol y restos de las camas sucias de los equinos (paja con estiércol y orines), los cuales se trasladan a Cogersa para su compostaje».
La construcción de «126 boxes» incrementaría en «unas 1.400 toneladas anuales la producción de residuos ganaderos», con lo que se daría «respuesta a necesidades puntuales de mayor capacidad», incide la Agenda 21. El medio ambiente, en este caso, saldría ganando, aunque en 'en el mismo lote' de los boxes, el Ayuntamiento también pretende la construcción de «duchas, aseos y un edificio independiente para almacén y oficina de control». En esto, la Agenda 21 no entra.
Polémica
Más animales significa más estiércol que vender a Cogersa para su planta de compostaje. Hace tiempo, el Consistorio quiso construir su propia instalación de reciclaje junto al centro ecuestre. No salió adelante. Sin esta planta, la retirada del estiércol no resulta tan beneficiosa para las arcas municipales, porque Cogersa cobra por la retirada de residuos.
Sin ir más lejos, el pasado mes de diciembre, el Ayuntamiento adjudicó definitivamente el contrato de servicio para el traslado de los residuos del hípico, que concedió a la empresa Contemax Gestión Medioambiental S. L por 101.000 euros al año.
La gestión de los excrementos ha sido fuente constante de gastos y problemas desde que la empresa concesionaria de El Asturcón, Urbaser, decidiera no hacerse cargo de su retirada al entender que no entraba dentro de sus obligaciones. Después, Urbaser se hizo con el contrato, que le valió una sanción por parte de Medio Ambiente al dejar excrementos fuera de los contenedores. Ahora empieza una nueva etapa para El Asturcón, con más caballos que convivirán entre las palomas que dormirán en la 'casa' diseñada por José Rivas.