Los inevitables daños colaterales de la crisis han hecho pupa en el Oriente de Asturias. Desde que se asumió que el país se adentraba en una situación económicamente inestable, allá por el año 2008, los datos del paro no hicieron más que reflejar la noticia que tanto tiempo se había tardado en reconocer. Pero lo cierto es que el número de parados ya se había notado para entonces. 2007 fue el último año en la comarca en el que los datos de las oficinas de empleo daban unas cifras un poco más positivas, no en vano, pese a que nadie quería asumir la noticia, aquel fue el tiempo en el que la inestabilidad económica y los negros augurios de un paro en creciente movimiento pululaban por los despachos del Ministerio de Economía. Ahora, a tres años vista, el balance de la comarca en cuanto al número de trabajadores desempleados se sitúa en 3.470. Hace dos años (2007), había apuntadas sin empleo un total de 2.094 personas. Y hace tan sólo un mes eran 2.752 los parados en el Oriente de Asturias. La comarca ha perdido 1.376 empleos en los últimos tres años. Por concejos, Amieva pierde 22; Cabrales 91; Cangas de Onís, 164; Caravia 11; Colunga 71; Llanes 438; Onís 18; Parres 138; Peñamellera Alta 17; Peñamellera Baja 22; Piloña 200; Ponga 7; Ribadedeva 53 y Ribadesella 124. El parón de la construcción ha dañado al Oriente.
Y las cifras son, según los sindicatos, «lamentables» y, lo peor, cuentan desde Comisiones Obreras, «es que van en aumento mes a mes» lo que las convierten en «verdaderamente preocupantes». Lo que demuestra, a juicio del secretario comarcal de este sindicato, Rogelio Marotías, que las cifras suban cuando se cierran las listas del paro mensuales, es que «existe un desequilibrio territorial debido a las deficientes infraestructuas que tenemos en el Oriente». Y es que, el desempleo que se registró el pasado 2009 en la comarca es el 6% superior al cómputo global de todo elPrincipado. «La inexistencia de apoyo a las iniciativas empresariales, las obras de la autovía y la falta de accesos al hospital del Oriente, así como la nula iniciativa de los gobernantes de turno» influyen de manera determinante, sostiene el sindicalista, en el escalofriante número de personas en paro.
Desde CCOO, cuenta, «siempre hemos mantenido que sólo la economía basada en la construcción y la hostelería lleva a caminos con este final». Y es que, «la comarca no ofrece otro tipo de posibilidades y con el parón de la construcción y la época invernal que sitúa el turismo en 'stand by', no tenemos otro tipo de actividades para que las listas de las oficinas de empleo mengüen». El Oriente necesita «alternativas y lo primero que hay que tener es iniciativa empresarial por parte de los gobiernos». Hasta el momento, «Comisiones ha defendido la potenciación del sector industrial o la puesta en marcha de empresas de energías renovables», pero parece que no existe una respuesta por parte de las administraciones de la comarca oriental.
Es por eso que, tal vez, haya llegado la hora de que agentes sociales y equipos de gobierno se planteen la necesidad de buscar juntos una solución a los problemas más locales. «En esta comarca las reuniones no existen, no gustan, los gobernantes esperan que las soluciones lleguen del maná», critica. «Desde hace tiempo venimos diciendo que sería conveniente hacer una reunión global para valorar objetivamente la situación y, sin embargo, la respuesta de los políticos que gobiernan en el Oriente es el silencio», reprocha. Al parecer, continúa, «piensan que han hecho los deberes y no son conscientes de la situación en la que estamos». Si las cosas continúan así, dice, «esto seguirá a peor, seguiremos generando más paro y esperando sentados a ver qué pasa». Algo que, por otra parte, compara, «no ocurre en el resto de Asturias» donde, recuerda, las cifras de parados han sido menores que en el Oriente. Al final, apunta, «siempre hay una solución para todo si se conoce cuál es el problema», lo único que hace falta, reitera, «es sentarse a analizar conjuntamente y poner las ideas de cada uno sobre la mesa». Luego, en base a las conclusiones, «elaborar una sistema que ataje estos datos».
Aunque el secretario de la Unión General de Trabajadores (UGT), Óscar Pello, está en parte de acuerdo con las posturas de sus compañeros sindicalistas, su visión no es tan catastrofista. A juicio de Pello «las cifras hay que verlas teniendo en cuenta un contexto de crisis general», y el hecho de que los números hayan sido especialmente duros en la comarca oriental no deja de reflejar «el síntoma más importante por el que se ha producido esta crisis global: el parón de la construcción». Y es que, Pello no aporta novedad alguna cuando se refiere a que el Oriente ha sido la comarca por excelencia del boom urbanístico en el Principado.
«El hecho de que haya parado la construcción supone que exista más desempleo en los servicios y a igual tiempo eso se deja notar en la industria», analiza. Al final, «esto es una cascada en donde la construcción se lleva por delante al resto de sectores». Por otra parte, explica, «seguimos teniendo el problema de la estacionalidad del turismo e inevitablemente esto también marca nuestro desempleo». En este sentido, «es cierto que con la crisis ha aumentado el número de parados, pero nosotros ya notábamos un aumento importante en épocas de bonanza económica». La solución, discrepa de CCOO, «será la inversión reservada para los planes A y E» pero, además, podría pontenciarse el empleo «con la construcción de vivienda social y la reforma de vivienda de segunda mano». Coherente con la línea sindicalista que también comparte Comisiones critica que las administraciones «no estén cumpliendo en total medida el ACEBA» y reconoce que «no existen reuniones con la periodicidad que se debería para evaluar y corregir los defectos que nos vamos encontrando reflejados en las listas del paro». Sin embargo, ese es un tema a nivel regional y «nosotros no podemos abrir mesas paralelas». No obstante, apunta, «es cierto que deberíamos tener más contacto tanto con las mancomunidades como con los Ayuntamientos para ver cómo podemos afrontar la situación». Aún con todo, dice Pello, «parece que a partir del segundo semestre de este año podremos empezar a notar síntomas de recuperación». Hasta que no se recupere el empleo, concluye, «yo seguiré siendo pesimista porque si no hay trabajo es que no habremos salido de la crisis».