«Lo que pretendo evitar es que haya personas que no sean capaces de presentarse a las elecciones de la Cámara de Comercio representado a su propio sector y tengan que ir con otros o acudir a amistades personales o a subterfugios para lograrlo. Creo que eso es tanto como pervertir el espíritu de la Cámara de Comercio». Con estas palabras explicaba Félix Baragaño a EL COMERCIO las razones por las que ayer presentó un escrito en el propio estamento cameral gijonés, dirigido a la junta electoral, que velará por la limpieza de las próximas elecciones en el órgano empresarial, en el que pone en duda, aunque sin mencionarlo de forma expresa, la posibilidad de que Luis Arias de Velasco, actual presidente, pudiera presentarse a la reelección en el cargo.
En el citado escrito, Baragaño recuerda el Real Decreto 1.133/2007 del Ministerio de Industria, Turismo y Comercio, por el que se modifica el reglamento general de las cámaras de comercio y regula el sistema electoral y que, textualmente, cita que «las personas jurídicas ejercerán su derecho electoral activo mediante representante con poder suficiente, de carácter general o específico para la votación» y aclara que «el representante deberá ostentar a tal efecto una relación laboral con la empresa de carácter indefinido, o desempeñar funciones de representación ordinaria de la misma». Dicho de otra forma, para ejercer el derecho al voto, entiende, las personas físicas deben tener vinculación laboral o de dirección con la persona jurídica. Así, se acabaría hipotéticamente con la actual situación en la que una empresa logra su plaza en el pleno cameral y, luego, presenta para ocuparla a la persona que considere oportuna, sea o no de esa empresa o, incluso, de su propio sector.
«Hay que hacer un esfuerzo -señaló Baragaño- para que la Cámara de Comercio y el pleno sean órganos de representación empresarial, y eso se logra haciendo que cada miembro sea representante de su propio sector. Ahora, hay personas que no son capaces de representar a su sector y acuden a otro, a amigos o a subterfugios para llegar al pleno y lo que consigue eso es pervertir el espíritu de la Cámara».
El, hasta ahora, único candidato a presidir la Cámara de Comercio de Gijón, añadió que «yo estoy aquí en representación de mi sector y, luego, trato de convencer al resto para que apoyen mi programa. Lo que no parece coherente es que no representes ni siquiera a tu propio sector y busques el apoyo de otros. Entiendo que eso es una anomalía y, por eso, lo pongo en conocimiento de la Junta Electoral para que decida lo que considere oportuno».
Baragaño no citó en ningún momento a Luis Arias para reafirmar su planteamiento, aunque la alusión parece evidente. El actual presidente fue elegido miembro del actual plenario en representación de la empresa de la ex presidenta de la Unión de Comerciantes, Ana Menéndez. Sin embargo, fuentes camerales aseguraron ayer que nada ha cambiado en relación a los últimos comicios y que cada empresa puede, en consecuecia, elegir al representante que desee, aunque también quedaron a expensas de lo que determine la Junta Electoral.