La Consejería de Medio Ambiente, Ordenación del Territorio e Infraestructuras ha decidido modificar el proyecto del puerto de Llanes para garantizar que siempre exista en el interior del mismo una lámina de agua de flotación independientemente del nivel del mar. Para conseguirlo, la consejería ha optado por incrementar el calado de todo el puerto hasta en dos metros de profundidad -desde el puente de la villa hasta la zona de la cofradía- y renunciar a la construcción de la compuerta tipo esclusa prevista en la bocana de la entrada. De esta forma, entiende el director general de Puertos, Julian Bonet, se facilitará enormemente «la entrada y salida de embarcaciones» en todo momento y se minimizarán los costes de mantenimiento que supone el funcionamiento de la esclusa. «Es lo que se está haciendo en la mayoría de los puertos», argumentó.
Aunque se renuncia a la construcción de este tipo de cerramiento total, la consejería sí prevé la construcción de una compuerta «antioleajes» con dos hojas metálicas, para poder cerrar la dársena en caso de temporales extremos. «La idea es que esté abierta habitualmente y que sólo permanezca cerrada en caso de oleaje», especificó Bonet. Esta compuerta no estará totalmente cerrada ya que permitirá pasar el agua, pero servirá para romper la energía del oleaje. De esta forma, el nivel de mar siempre será el mismo dentro o fuera de la zona portuaria y las embarcaciones podrán salir y entrar sin mayores dificultades y sin necesidad de sistemas hidráulicos complicados de utilizar y costoso de mantener.
Para evitar que la dársena se quede totalmente seca durante la bajamar, se procederá en los próximos meses a dragar con mayor profundidad aún todo el puerto, distinguiendo dos zonas: la más próxima al puente de la villa con una cota de 1,15 metros para las embarcaciones más pequeñas, y la más alejada, con dos metros de profundidad, para las más grandes. Luego se prevé la instalación de cuatro filas de pantalanes flotantes a lo largo de toda la longitud de la dársena y en ambas márgenes, para dar servicio a 136 embarcaciones con esloras de 6, 8, 10 y 12 metros. Todos los pantalanes contarán con servicio de alumbrado, energía eléctrica, abastecimiento de agua y postes de salvamento. Por último, está proyectada la construcción de una pasarela peatonal para cruzar fácilmente de un lado al otro del puerto que, aunque no esté fija y podrá retirarse siempre que fuera necesario, «la intención es que esto no sea necesario habitualmente para evitar las molestias de quitar y poner la pasarela», indicó Bonet.
La modificación del proyecto lo anunciaron ayer el consejero de Medio Ambiente y el director general de Puertos, Francisco González Buendía y Julián Bonet, acompañados por la alcaldesa de Llanes, Dolores Álvarez Campillo, y otras autoridades, unas horas después de que una filtración cubriese de agua el puerto de Llanes, que se encontraba totalmente seco con motivo de las obras. Las autoridades quisieron quitar ayer hierro a este incidente que calificaron de «contratiempo» y que, «aunque quizá suponga un incremento en el coste económico, no afectará a los plazos de ejecución», aclaró Bonet, para más tarde puntualizar que el incremento presupuestario «será mínimo». De este modo, la Consejería de Medio Ambiente, Ordenación del Territorio e Infraestructuras mantiene el plazo para concluir esta importante actuación valorada inicialmente en 5,4 millones de euros en «mayo o junio del año que viene».
El departamento que encabeza Francisco González Buendía y la empresa encargada de las obras ya habían vaticinado la filtración que sorprendió ayer por la tarde a los vecinos de Llanes. «Se trata de un terreno kárstico y el mar estaba ejerciendo mucha presión que ha acabado por provocar una filtración saliendo todo el agua», explicaba Bonet. Este «contratiempo» obligará a la empresa a trabajar «en fases» y mover el dique artificial en función de las necesidades de cada momento. En cualquier caso, concluyó, la filtración detectada no supondrá un grave inconveniente en la ejecución de la obra porque «con el nuevo proyecto, el agua siempre estará al mismo nivel y no será necesario taponar las grietas ni hacer otro tipo de experimentos».
Saneamiento
La visita del consejero de Medio Ambiente, Ordenación del Territorio e Infraestructuras en la villa llanisca sirvió también para anunciar que el Consejo de Gobierno tiene previsto dar luz verde la próxima semana a dos importantes obras de saneamiento para el concejo. Se trata, explicó Buendía, del saneamiento de San Roque del Acebal y de la renovación y ampliación del saneamiento del núcleo de Porrúa. Unas actuaciones en las que se invertirá, en total, unos 8,7 millones de euros. La alcaldesa de Llanes, Dolores Álvarez Campillo, quiso aclarar que el saneamiento de San Roque del Acebal afectará igualmente a los núcleos de Soberrón y La Galguera y supondrá una inversión de 7,9 millones de euros. Igualmente, comentó que la Confederación Hidrográfica del Cantábrico ya tiene en marcha la obra del colector general que comunicará Porrúa y Poo, por lo que el saneamiento de esta primera localidad supone ahora «una gran noticia». Campillo destacó la «inversión histórica» recibida en el Ayuntamiento de Llanes durante esta legislatura «de crisis» y pidió paciencia a los vecinos por las molestias que «seguramente ocasionarán todos estos trabajos».