Es delgagucho y hablador. Se le advierten los genes artísticos en cada palabra que dice y en cada paso que da. Rawan Diallo, que va camino de ser una estrella en su país, anuncia para hoy en Gijón un concierto de una hora de duración con el rap como protagonista, pero también con otras melodías de su país, y las que ha querido sumar algún que otro sonido y palabras españolas. «Queremos hacer un concierto que una las culturas de España y de Senegal», avanza este joven de 14 años que desde los ocho lleva metido en el mundo de la música sorprendiendo y convenciendo a propios y extraños con su fuerza sobre el escenario.
«Para mí esto es natural, vengo de una familia con un ambiente muy artístico», confiesa. Lo dice sentado al lado de su hermano Diafar Diallo, que actuará junto a él hoy a las ocho de la tarde, en la Ciudadela de Capua, en el marco del programa Arte en la calle que le ha traído a Gijón de la mano de Vicente Díez Faixat, que le conoce desde hace un par de años. Es una familia repleta de artistas, pero eso no quiere decir que sea una familia rica. Vive en Guediawayey, al Norte de Dakar, en un área marginal en la que no abundan las comodidades y quizá por eso en las letras de sus canciones se habla de la situación social, de política, y, por supuesto, de amor.
Un batiburrillo musical con el que disfruta enormemente este joven que dice que no hay tantas diferencias entre el rap que se hace en su tierra y el que lleva el sello de Estados Unidos o de otros países del mundo. Al fin y al cabo, sostiene, «la esencia de la música es la misma».
Además de músico, es también actor. No es que en su país sea una estrella, pero va camino. Está empezando a ser conocido, ha cantado con algunas estrellas locales y trabaja incluso en una teleserie. «Para mí ser actor o ser músico es lo mismo, no hay diferencias», afirma, porque entiende el arte de una manera mucho más global. Hace música, actúa y, por si fuera poco, estudia. Tiene catorce años y ya chapurrea alguna que otra palabra en castellano. Le interesa un país que visita por segunda vez y que forma parte de esa vieja Europa «completamente distinta» a África y de la que sus compatriotas tienen una imagen mitificada. Quiere saber más de su cultura, de su música y también de su fútbol. «En Senegal todo el mundo estaba con España», dice con una sonrisa en la boca y con un compatriota al lado vistiendo la roja con auténtico orgullo. Sonríe cuando recuerda la victoria de los nuestros y sonríe aún más cuando se le habla del documental que se proyectorá el lunes. Su nombre, ‘Rawan’ es el título, porque narra su historia de amor con la música bajo la dirección de Pedro González Bermúdez y Javier Morales, finalistas en dos ocasiones a los premios Goya. La voz en off del documental cuenta con la colaboración de Juan Manuel Montilla ‘El Langui’. Sonríe pero nada más: «Todavía no lo he visto».
Tampoco es capaz de visualizar con claridad cuál será su futuro. No sabe dónde estará dentro de diez años, pero sí que su objetivo es montar un estudio y hacer música.