Las dificultades que atraviesa la región en el marco de la crisis económica han marcado el pleno celebrado hoy con motivo del Día de Asturias en las intervenciones de los portavoces de los grupos parlamentarios y de la presidenta de la Junta General del Principado, María Jesús Álvarez.
La presidenta de la Cámara ha indicado que el futuro se presenta como "un tiempo de reformas y de cambios en el que se impone definir prioridades, distinguir entre lo importante y lo accesorio teniendo siempre en cuenta el interés general y a los colectivos más débiles y vulnerables".
Ha reseñado que la recesión está ocupando "inevitablemente la agenda política porque la crisis la padecen todos los ciudadanos, cuyo bienestar es el objetivo central de toda acción legislativa y de gobierno".
"Nos afecta a todos y de forma especial a aquellos que han perdido su empleo y nos ha obligado a tomar medidas para atajarla y situado frente a las debilidades de un sistema que ha demostrado su falta de solidez", ha subrayado.
La presidenta de la Junta ha abogado por que el Parlamento asturiano afronte la crisis con "solvencia" y no de forma "derrotista" e "indolente", con "reformas estructurales eficientes y rigurosas para salvaguardar los pilares del Estado del bienestar".
Durante su discurso, ha recordado el significado eminentemente religioso o reivindicativo o de añoranza con la que cada asturiano afronta el Día de Asturias.
Por su parte, el portavoz socialista, Fernando Lastra, ha destacado la incidencia que está teniendo en el empleo los efectos de la crisis.
"El desempleo es el resultado de un modelo económico que ha mostrado sus limitaciones y su faz más negativa, basado en la especulación y en la falta de controles de la economía que tiene que ser superado por otro basado en la economía productiva, la innovación y el conocimiento, que apueste por incentivar el riesgo empresarial, y que genere empleos dignos, seguros y mejor pagados", ha recalcado.
Ha indicado que para ello se necesita "más unidad en la vida política y menos estrategias basadas en la división y en la falta de entendimiento".
Lastra ha lanzado un mensaje de "esperanza" sobre un futuro con "tiempos mejores" si se consigue "trabajar juntos" y en el que se diga lo que tiene que saber el ciudadano y no en lo que quiere oír.
El portavoz del PP, Joaquín Aréstegui, ha asegurado que "dos años de desorientación y despilfarro" por parte del Gobierno central han puesto al país "al borde del colapso".
Ha criticado la "paralización" de las inversiones en estructuras básicas en la región, y, "lo que es peor el retroceso de derechos adquiridos y la pérdida de calidad de los servicios elementales a prestar por los ciudadanos".
Aréstegui ha asegurado que es el "tiempo de volver al rigor, a la austeridad, a la seriedad en los planteamientos, a la eficiencia en la gestión y en los resultados"
"Es el tiempo del cambio y sólo esos valores aportarán la tranquilidad a los ciudadanos y optimismo a todos para superar esta crisis en la que algunos inconscientes nos han metido", ha subrayado.
Por su parte, el portavoz de IU-BA-LV, Jesús Iglesias, ha asegurado que este pleno "no puede ser protocolario para no contribuir al distanciamiento entre los políticos y la ciudadanía".
A su juicio, Asturias debe dar prioridad "a aquellos gastos sociales e inversiones que sean necesarias para salir de la crisis".
Ha criticado que sean los sectores "más desfavorecidos" los que estén pagando las consecuencias de la crisis y ha asegurado que esta cuestión "justifica" la huelga general del próximo día 29.
Ha abogado por que el Gobierno de España apueste por una reforma fiscal "progresiva" que posibilite ampliar ingresos con el mayor pago de las más adinerados, como ha impuesto el Ejecutivo asturiano, lo que, en su opinión, "demuestra que es posible afrontar la crisis desde otras perspectivas".
Iglesias ha realizado parte de sus discurso en asturiano para reivindicar un futuro para la actividad minera y para una mayor capacidad de autogobierno.
El diputado de Bloque por Asturias, Roberto Colunga, ha asegurado que su partido afronta este día como una jornada de "lucha y reivindicación democrática por el futuro de Asturias".
Ha criticado la política medioambiental con la "degradación" que sufre la región debido en parte al "interés de hacer negocio y enriquecer a las multinacionales".
Ha censurado al Ejecutivo asturiano por "negar" la capacidad que tienen los asturianos para autogobernarse y su "cultura e historia" y porque la región haya de vivir "sin tener reconocido un derecho irrenunciable como es la oficialidad".