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cheque-bebé y la
Ley de la Dependencia y el
Salario Social tendrán serias dificultades para poder llegar a todos los beneficiarios. Así lo aseguró esta mañana la consejera de Bienestar Social e Igualdad, que compareció ante los medios de comunicación para dar cuenta de cómo afectará la prórroga presupuestaria a la financiación de su departamento. Al igual que
ayer lo hiciera el titular de Sanidad, que dio cuenta de “graves” recortes en el sistema sanitario, hoy le tocó el turno a la responsable de Bienestar Social. Nada más iniciar su intervención, Menéndez cargó las tintas sobre la oposición, pero en especial sobre el PP, al que acusó de preferir “el presupuesto de Areces”, en relación a la prórroga, que “negociar uno nuevo con el actual Gobierno de Foro Asturias”.
Hasta en doce ocasiones, la consejera culpó a “la pinza entre populares y socialistas” de la prórroga presupuetaria que “perjudicará a los asturianos más vulnerables”, sentenció.
Sin proyecto presupuestario propio, la Ley de la Dependencia tendrá un déficit de 14 millones de euros, dijo. Otro tanto de lo mismo ocurrirá con el Salario Social que dispondrá sólo de 32 millones frente a los 38,2 millones que había proyectado el Ejecutivo de Foro. Actualmente, 5.751 personas están a la espera de firmar su Programa Individual de Atención (PIA) para la dependencia, mientras que otros 4.000 tramitan el Salario Social.
Pero lo que se cae sin más remedio es el cheque-bebé, para el que el Gobierno regional había llegado a reservar 5,9 millones de euros. La titular de Bienestar Social reconoció que “la situación es complicada”, aunque garantizó el cumplimiento de la Ley de la Dependencia y del Salario Social. Para ello, el Principado no descarta echar mano de otras partidas “como las de algunas subvenciones”. Paloma Menéndez confesó que “me gustaría no tocar esas partidas, pero la situación a la que nos ha abocado el presupuesto prorrogado por el PP y el PSOE es la que es”.
Los ajustes derivados de la prórroga afectarán también a las plazas concertadas en residencias, que se congelarán. También a las ayudas a la vivienda y a la creación de dos nuevas líneas de subvenciones, una de ellas la denominada 'Ayuda Joven', y la otra, la relacionada con las inspecciones técnicas de edificios.
De la lista caen también las ayudas al alquiler y a la compra, junto con las que se otorgan para obras de rehabilitación.