La Fundación Centro Niemeyer ha decidido aplazar la reunión de su Patronato, prevista inicialmente para la próxima semana, hasta el día 3 de mayo. La convocatoria anticipada de elecciones en Asturias empuja la organismo a adoptar esta decisión debido a la situación de "interinidad" de dos de sus tres entidades fundadoras (Principado de Asturias y Autoridad Portuaria de Avilés).
El secretario general de la Fundación ha mantenido a lo largo de esta semana dos reuniones de trabajo intensivas con los patronos paraanalizar todos los aspectos legales y financieros de la misma, incluyendo todas las partidas de gasto y todas las auditorías que se le han hecho hasta la fecha. Según indican en un comunicado hecho público hoy, todos los miembros del patronato han podido acceder a la mencionada documentación pero "sorprendentemente" el Principado de Asturias y la Autoridad Portuaria no asistieron ni enviaron representantes a estas reuniones. Añaden que se les ofreció un encuentro individual pero el presidente del Puerto alegó no disponer de un hueco en su agenda para ello y el consejero de Cultura no contestó.
El presidente de la Fundación, Manolo Díaz, que expresa su interés por convertir de nuevo al Centro Niemeyer en el "gran motor del desarrollo económico y cultural de Avilés", ha ordenado paralizar cualquier actividad de la Fundación, incluidas las retribuciones de todo su personal, que se acogerá a un ERE temporal efectivo desde el pasado 1 de enero, respaldado por todos los trabajadores de la plantilla. Se trata sí de evitar nuevos gastos para, según informan, "afrontar con garantías todos los compromisos de la Fundación con sus clientes y proveedores".
Asimismo, la Fundación ha decidido encargar dos auditorías independientes para eliminar toda duda respecto a las acusaciones de falta de transparencia. Las empresas comenzarán a trabajar la semana que viene. Desde el Niemeyer se recuerda que la ley no exige a la Fundación tener sus cuentas auditadas hasta el 30 de junio y que es suficiente que lo haga una sola empresa.
"La Fundación no va a tolerar ni una insidia más sobre su transparencia y honradez, y no dudará en llevar a los tribunales a quien dañe su honor y su reputación", concluye.