C.D. LUGO 2 - 2 REAL OVIEDO
No defraudó el partido del Anxo Carro. Lugo y Real Oviedo ofrecieron sus mejores armas en el encuentro de la jornada del grupo primero de la Segunda División B que finalizó con empate a dos. En un partido a cara de perro, ambos equipos presentaron sus credenciales para obtener puesto de fase de ascenso a la división de plata.
Dio primero el Oviedo. No se había cumplido el minuto cinco de partido cuando los carbayones se ponían por delante en el marcador. Abasolo puso un balón al área desde la banda derecha que Pelayo, en semifallo, le deja franco a Óscar Martínez para que sólo tenga que empujarla.
La locura se instalaba en las gradas ocupadas por los aficionados azules que, en un exceso de júbilo, derribaron la valla del estadio y estuvieron a punto de producir una desgrada. Por suerte, todo se quedó en un susto aunque Pelayo estuvo a punto de ser arrollado por sus propios seguidores.
El Oviedo era el dueño y señor del choque ante un Lugo k.o. Martins avisaba de cabeza a los once minutos y dos después, el equipo azul gozaba de una triple ocasión que ni Pelayo, ni Nano, ni Álvaro acertaron a rematar.
Cuando más cerca parecía el 0-2, un desajuste defensivo asturiano dejó a Félix Quero con toda la banda derecha para él. El avilesino del Lugo pisó el área grande y alojó el balón donde Lledó no podía llegar. El jarro de agua fría fue evidente para un Oviedo que comenzó a perder el norte por momento.
Las bandas del conjunto de Setién eran auténticos puñales para Álvaro y Owona que se veían desbordados ante las envestidas de Quero e Isma. Pese a ello, los locales no llegaron a crear peligro a la portería ovetense.
La segunda mitad careció del arranque la primera. Tras el duelo de golpes del comienzo del primer acto, ambos equipos saltaron con mayor respeto en la segunda mitad hasta que apareció Nano. El malagueño se coló por la banda izquierda hasta la línea de fondo. Su centro se paseó por el área pequeña hasta que Abasolo colocaba el 1-2. Transcurría el minuto diecinueve y el Oviedo tuvo de nuevo la opción de aumentar el marcador. Tres minutos después, otra vez Nano, colocaba el balón en la escuadra.
Y despertó el Lugo. Lledó tuvo que sacar un balón que se colaba a la altura de la cruceta tras un brillante saque de falta de Pita superada la media hora. Era el aviso de que los de Quique Setién iban en serio. En el minuto treinta y tres llegó el empate. Isma, de cabeza y libre de marca, establecía el empate tras un buen saque de córner desde la izquierda.
Desde ahí y hasta el final, poco más. El Lugo parecía contentarse con el empate mientras que los azules todavía llevaron el balón al área de Rivas aunque el remate milagroso no se produjo.