El secretario general del PSOE, Alfredo Pérez Rubalcaba, y Javier Fernández, hoy en Oviedo. / EFE
Javier Fernández se ha presentado esta mañana ante el Comité Autonómico de la FSA-PSOE como “la única alternativa posible” de gobierno en Asturias de cara a las elecciones del próximo 25 de marzo. Lo ha hecho minutos antes de que el Comité Autonómico diera su respaldo, con un 90% de votos favorables, a la candidatura que encabeza y con la que el partido concurrirá a las elecciones. “Tenemos un desafío por delante y yo sólo manejo el escenario de ganar y gobernar y me lo juego todo”, ha apostillado. Fernández ha apostado por un discurso combativo y cargado de críticas hacia las derechas en el que ha desgranado las razones que, a su juicio, hacen del PSOE la única alternativa posible de gobierno. "Han sido siete meses de un presidente mintiendo, hablando de complots, de sospechas… Y lo peor de su discurso es que está adulterado adrede", ha asegurado tras recordar los duros enfrentamientos entre el Gobierno y la oposición a cuenta del Niemeyer, la RTPA o el Festival de Cine de Gijón, episodios que, dice, “han arrastrado por los suelos la imagen de Asturias”. Pero Fernández no sólo ha criticado al Gobierno de Francisco Álvarez-Cascos y a su política “de destrucción”. También al PP que, “envalentonado por su éxito en las generales” no ha querido negociar “porque antepone a los intereses de Asturias su interés por humillar a su antiguo correligionario”.
Fernández ha reconocido que se equivocó en el pronóstico que realizó en la compaña electoral de mayo al entender que la derecha pactaría y ha asegurado que la convocatoria anticipada de las elecciones es una nueva muestra de la irresponsabilidad de la derecha. “Dije que se iban a reunir por intereses, pero me equivoqué. Esta gente no piensa con la cabeza, sino con las vísceras, porque les pueden sus rencores, sus egos desmesurados y ese incendio interior que los devora sin remedio. Los asturianos les dieron una segunda oportunidad y la han desperdiciado". Por eso, Fernández ha pedido el apoyo de los suyos para “ganar y gobernar Asturias después del 25 de marzo” porque, ha advertido, “nada garantiza que la derecha se pondrá de acuerdo si le dan una nueva oportunidad”. El secretario general de los socialistas asturianos también se ha referido en su discurso al arzobispo de Oviedo, Jesús Saenz Montes, “que en mayo salió a bendecir la candidatura de las derechas”. “Está en su derecho de volver a hacerlo, pero sería un pecado laico permitir que vuelva a gobernar esta gente cuando en esta región hay más de 90.000 parados de los que nadie se ocupa”, ha criticado. En opinión de Fernández, “es Asturias la que tiene una segunda oportunidad", y, por eso, pide un "ejercicio de responsabilidad". "Somos un partido de izquierda, lo digo alto y claro, pero gobernamos para todos, con nuestros aciertos, muchos más, y nuestros errores”.
Ha estado respaldado por el nuevo secretario general de los socialistas españoles, Alfredo Pérez Rubalcaba, quien no ha escatimado en halagos hacia su compañero de partido y “amigo”. Entre las similitudes entre ambos Rubalcaba ha destacado que son de la misma generación, que tienen una idea muy parecida de lo que es el socialismo y lo que debe ser España y que tienen iguales formas de expresarse, quizá al ser ambos de ciencias (químico e ingeniero de minas, respectivamente). Al igual que Fernández, Rubalcaba se ha mostrado convencido de que “si les dan una segunda oportunidad, las derechas de Asturias volverán a las andadas”. Rubalcaba se ha atrevido, incluso, ha ironizar sobre el trabajo “a tres turnos” de Francisco Álvarez-Cascos. “Por la mañana cerró el Niemeyer, por la tarde casi cierra la RTPA y por la noche recortó la asistencia social”, ha asegurado.