Partía como favorito con siete nominaciones y se llevó dos premios, pero dos importantes. El mejor álbum de canción de autor y el mejor álbum del año. Ambos por ‘La zona sucia’, el último trabajo que NachoVegas ha puesto en la carretera. Lo que estaban en juego eran los IV Premios de la Música Independiente, que se dieron a conocer anoche en el Teatro Arteria Coliseum de Madrid, un escenario por el que no pasó el cantante gijonés, aunque los aplausos se los llevó igualmente. No tantos como el grupo pamplonés El Columpio Asesino, por su trabajo ‘Diamantes’, que contaba con una nominación menos que Nacho Vegas –seis– y acabó acaparando casi todas ellas. En concreto, cinco: mejor artista español, mejor canción del año, mejor álbum de rock, mejor producción musical y mejor vídeo-clip.
Además, el cantante dedicó este premio al recientemente fallecido, Manuel Preciado.
No tuvieron tanta suerte los otros grupos que partían también como favoritos a este concurso que vive ajeno a la gran industria, La Casa Azul y Sr. Chinarro o lo que es lo mismo Antonio Loque, su alma e impulsor. El primero solo se llevó un galardón (de seis a los que aspiraba), el de mejor álbum pop, y el segundo (con cuatro nominaciones) acabo fuera totalmente del palmarés, que recoge 31 categorías
Vegas , que llegó a acaparar en las aspiraciones siete de esas categorías, pudo haber logrado también para ‘La Zona Sucia’, su mejor aval, el premio a la mejor canción por ‘La gran broma final’, el título de mejor artista español, el de mejor producción musical, el del videoclip y el mejor diseño gráfico, pero finalmente no pudo ser. Por otro lado, el arriesgado proyecto de Guille Milkyway, La Casa Azul, acabó la velada con el galardón al mejor álbum de pop por ‘La Polinesia Meridional’. Pero sin duda, los grandes triungadores de la noche fueron los pamploneses de El Columpio Asesino. Hablamos de una banda de música formada en 1999 con un estilo difícilmente clasificable, que va desde el rock al punk, pero siempre con un sello muy personal, mezclando la electrónica y los sintetizadores con bases clásicas.
Las voces suelen ser otro instrumento más con el que juegan y experimentan de un modo diferente al acostumbrado, algo que, sin duda, fue tremendamente valorado en el palmarés de este año. Las letras pueden ser sencillas y repetitivas o bien crípticas y narrativas, pero siempre están cargadas de crudeza, caracterizándose en su temática, al igual que en lo musical, por su electricismo.
Entregados los premios que correspondían a la cuarta convocatoria ahora parece quedar en el aire la continuidad. Nadie sabe con vistas a 2013 si se celebrará una nueva edición con una marca y una ceremonia propias.Todo depende de que se concreten los planes de la Academia de las Artes y las Ciencias de la Música, que pasan por ampliar la representatividad de sus propios galardones (los Premios de la Música), incluyendo en los mismos al sector independiente de la industria al que se dedican los entregados ayer. Unos premios elegidos por los miles de internautas que votaron a través de internet. Unos premios que van por libre.