Están en Asturias becados por su Instituto, el Calvin College de Michigan (Estados Unidos), para conocer el funcionamiento de la Universidad de Oviedo. Un viaje que les ha impedido cumplir una tradición en su lugar de origen. "Hacer un agujero en el hielo y pegarse un baño en una lago helado". Es la explicación de Aaron Burghgraef, de 19 años y estudiante de este centro norteamericano.
¿La razón? Pura tradición. "No hay ningún premio. Nos dan una toalla por hacerlo. Si lo hacemos cuatro veces seguidas nos dan, entonces, la 'Golden Towel' (la toalla dorada)", añade Aaron. Por ello, igual que hicieron sus compañeros que no pudieron venir a Gijón, decidieron desafiar al frío y pegarse un chapuzón. Eso sí, cambiando el hielo de Michigan por las olas de San Lorenzo.


