Asunción, 3 sep (EFE).- El presidente de Paraguay, Fernando Lugo, fue sometido hoy a la segunda sesión de quimioterapia contra el cáncer linfático que padece, mientras mantiene su agenda oficial de trabajo.
Lugo, de 59 años y a quien hace un mes le fue diagnosticado ese mal, recibió en un hospital de Asunción la segunda sesión, que según uno de sus médicos, Alfredo Boccia, no le causó "molestias ni efectos colaterales" a pesar de "ser un poco más intensa que la primera".
El gobernante y ex obispo católico, cuyo tratamiento no ha afectado sus actos oficiales, salio poco despues del mediodia del hospital privado "Migone", donde ingresó a las 05.30 local (09:30 GMT) de este viernes.
Boccia mencionó que el mandatario se trasladó a la residencia presidencial Mburuvichá Róga y que el lunes próximo retomará sus actividades.
Añadió que algunos efectos de la quimioterapia, como la caída de cabello, serán más notorios en las próximos días, aunque desde esta semana el presidente luce un quepis negro con un corte de pelo y de barba al ras.
Lugo se sometió al primero de los cuatro tratamientos el 12 de agosto pasado en un hospital de la ciudad brasileña de Sao Paulo, donde estuvo ingresado cuatro días para unas pruebas que confirmaron un linfoma en tres partes de su cuerpo, en la ingle, en el mediastino (tórax) y en una región ósea de la tercera vértebra.
Las sesiones restantes deben realizarse con un intervalo de entre 21 y 25 días, según Boccia, que ha aclarado que la enfermedad no le incapacitará a gobernar hasta completar su mandato, el 15 de agosto de 2013.
En medio de su lucha contra la enfermedad, el gobernante ha mostrado una mayor apertura y acercamiento hacia las dos agrupaciones políticas tradicionales del país, el Partido Liberal Radical Auténtico (PLRA), su principal aliado en el Congreso, y el opositor Partido Colorado, que mantiene su mayoría en el Parlamento.
Lugo asombró el pasado fin de semana al asistir a un acto del PLRA y compartir tribuna con dirigentes que cuestionan su gestión, entre ellos el vicepresidente del país, Federico Franco.
El PLRA, dividido en torno al apoyo al ex prelado, es la principal fuerza dentro de la coalición de amplio espectro ideológico que llevó a Lugo al poder y puso fin a 61 años de Gobierno del Partido Colorado.
El presidente instó a los "liberales" a concertar alianzas con otras agrupaciones ante los comicios municipales del 7 de noviembre próximo, que supondrán el primer test para la coalición que lo llevó al poder.
Analistas políticos han calificado además como un acercamiento de Lugo hacia "los colorados" la posibilidad de que el ex presidente Nicanor Duarte (2003-2008), a quien el ex prelado sucedió en el poder, pueda asumir como senador de pleno derecho tras beneficiarse la semana pasado por un fallo del Supremo.
Duarte debía ser senador vitalicio, con voz pero sin voto, tras entregar el poder a Lugo, pero se presentó a las elecciones del 20 de abril del 2008, pese a seguir al frente del Ejecutivo, y obtuvo un escaño como el primero de la lista de su partido.
No obstante, el fallo del Supremo, que anuló dos resoluciones que hace dos años le impidieron a Duarte asumir el cargo, motivó que legisladores afines a Lugo y detractores del ex gobernante dejaran el jueves sin quórum la sesión semanal del Senado.
Fue para evitar que Duarte jure.
Además de su lucha contra la enfermedad, el mandatario debió afrontar la semana pasada una crisis que devino en el cambio de su ministro de Defensa, Luis Bareiro Spaini, para evitar que el Senado procese políticamente al encargado de este organismo por presunto mal desempeño en sus funciones. EFE