La Paz, 8 feb (EFE).- Discapacitados bolivianos movilizados desde hace casi tres meses para exigir un ayuda anual acusaron hoy al Gobierno del presidente Evo Morales de engañarles y decidieron continuar su marcha en sillas de ruedas hacia La Paz.
Morales aprobó hoy un decreto que concede 143 dólares este año a las personas con discapacidad grave y muy grave, pero no garantizó que el monto ni el numeros de beneficiarios aumentará en 2013, como esperaba los manifestantes, dijo a Efe el dirigente de la protesta Elí Pedriel, que está en la región de Cochabamba (centro).
"Nos ha engañado siempre y nosotros ya no confiamos en el Gobierno (...). Por lo tanto vamos a seguir con las medidas de presión hasta que se promulgue la ley de trato preferente y sepamos que el pago del bono para todo el sector está garantizado para el 2013", señaló el dirigente.
Unos 60 discapacitados han recorrido desde el pasado 15 de noviembre más de mil kilómetros en sillas de ruedas o con muletas, desde la población amazónica de Trinidad (noreste), para exigir a Morales un ayuda de 431 dólares y una ley sobre el trato preferente.
Morales comentó hoy en un acto en Palacio de Gobierno, ante los embajadores acreditados en Bolivia, que el Estado no tenía la capacidad económica para atender la demanda de los minusválidos.
El Gobierno aprobó hace cuatro años la creación de un fondo solidario para los discapacitados con un monto equivalente a 4,7 millones de dólares, pero hoy plantea usar solo parte de esa suma en las ayudas y el resto destinarlo a proyectos para el sector.
Los ministros de Gobierno (Interior), Carlos Romero, y de Justicia, Cecilia Ayllón, afirmaron, por su parte, en rueda de prensa que el decreto y el proyecto de ley presentados hoy sí recogen las demandas del sector y los compromisos asumidos el lunes.
Ayllón apuntó que los discapacitados exigían que el proyecto de ley incluya el pago anual de 431 dólares, lo que, según dijo, "no se encontraba en ninguno de los acuerdos" previos.
La caravana de sillas de ruedas se reanudará mañana desde el pueblo de Caracollo, en Oruro, a 199 kilómetros de La Paz, donde prevén llegar el próximo miércoles 15. EFE