El Comercio

Oviedo, 9 jun (EFE).- El Juzgado de Primera Instancia número 3 de Oviedo ha condenado a Banco Ceiss a devolver a un cliente 318.000 euros al declarar la nulidad de un contrato de obligaciones subordinadas de Caja Duero efectuada en 2009.

La sentencia, contra la que cabe recurso de apelación, establece que la entidad "no informó de modo sencillo, completo y accesible" sobre las diferencias entre un plazo fijo y un contrato de subordinadas, y que ese "déficit de información fue la causa directa del error padecido" por el cliente.

El fallo subraya que "no es de recibo hacer hincapié en las bondades y elevados rendimientos del novedoso producto que se ofrece si no se pone el mismo énfasis en advertir de los riesgos".

La demanda interpuesta por el afectado, que ha estado representado legalmente por Queipo & Riego Abogados, subrayaba que el cliente, de avanzada edad y sin formación, contrató el producto desde el convencimiento de que se trataba de algo parecido a un plazo fijo.

La sentencia reconoce que el cliente "se creó una representación falsa de lo que eran las subordinadas, sobre las que tenía nula experiencia, y las asoció a algo similar al plazo fijo".

El fallo incide en que "la información suministrada no se ajustó a la experiencia y necesidades del cliente, no fue transparente y fue sesgada y muy incompleta precisamente en los aspectos más importantes para el ahorrador", que no fue hasta 2013 cuando se percató del tipo de producto cuando canjeó sus títulos "con pérdida de parte de la inversión".

De esta manera, el juzgado declara la nulidad del contrato y condena a Banco Ceiss (antes Caja España de Inversiones) a pagar al demandante 318.000 euros como restitución del principal, una cantidad que devengará el interés legal del dinero entre la suscripción de las subordinadas y la fecha de interposición de la demanda.

Por su parte, el demandante deberá restituir los rendimientos percibidos por la contratación del producto.