El Comercio

Oviedo, 18 oct (EFE).- "Yo era un candidato probable para acabar con el Ejército en Vietnam o en la cárcel, y en esos tiempos negros de mi vida, probablemente el lenguaje me ayudó", ha rememorado hoy el autor estadounidense Richard Ford sobre su dura adolescencia en la que, ha afirmado, nada hacía prever que acabaría siendo escritor.

Ford, que perdió a su padre con dieciséis años y al que su dislexia le alejaba de los libros en su primera juventud, ha hecho esta reflexión durante el encuentro que hoy ha mantenido con 1.500 miembros de 99 clubes de lectura de bibliotecas públicas de Asturias, Cantabria, Coruña, León, País Vasco, Palencia y Toledo

El primer novelista en ganar en el mismo año los premios Pulitzer y Faulkner por "El Día de la Independencia" está ultimando unas memorias que le obligaron a reflexionar sobre la figura de su padre, cuya pérdida le generó un tremendo conflicto entre la inmensa pena que sintió y la sensación de alivio de un adolescente que veía ampliada su libertad al perder la figura que le decía qué hacer.

"Hay algunas cosas idiotas que merece la pena hacer y, aunque todos intentamos no causar desastres, a veces los acabamos causando", ha añadido durante un coloquio con sus lectores titulado "Richard Ford en un instante" moderado por la editora y fundadora de la revista Granta en Español, Valerie Miles.

Ford ha confesado trabajar en sus obras a partir de la observación "y del interés por el mundo", lo que le lleva a advertir a sus amigos de que si no quieren ver algo en uno de sus libros, "mejor que no me lo cuenten" dado que, de lo contrario, esas anécdotas o situaciones acaban en su cuaderno de notas.

Esa pequeña libreta, que siempre lleva consigo sujeta por una cinta verde, le genera nervios cuando está medio llena dado que le entra miedo a perderla y la cambia constantemente de sitio hasta que al final, ha ironizado, opta por guardarla en el frigorífico.

"Es el mejor sitio, si la casa se quema, el refrigerador se mantiene", ha afirmado el autor de "Canadá", que ha mencionado a autores como Chejov, Turguénev, Flaubert, Fitzgerald o Hemmingway entre sus referentes literarios y, entre las risas del auditorio, ha reiterado sus habituales críticas al candidato republicano a la Presidencia de Estados Unidos, Donald Trump.

Según Ford, un escritor no puede evadirse de hablar de política en un momento en que "un colgado" opta a ser presidente de su país, alguien al que ni siquiera ha querido sugerir un libro -"sería una pérdida de tiempo, no sabe lo que es"- aunque tampoco se ha animado hacerlo para su contrincante demócrata, Hillary Clinton.

El encuentro de Ford con sus lectores, en el que ha asegurado no poder confirmar si en el futuro reaparecerá su personaje Frank Bascombe, protagonista de cuatro de sus novelas, se ha llevado a cabo dentro de los actos culturales organizados por la Fundación Princesa en las fechas previas a la entrega de los galardones.

Dentro de estas actividades, varios grupos de la escena pop y rock homenajearon ya el pasado sábado al autor de "El periodista deportivo" con una sesión musical en la que interpretaron composiciones inspiradas en la obra de un autor que nunca escucha música cuando escribe porque, de hacerlo, no podría escribir "y estaría siempre escuchando a Bruce Springsteen".