El Comercio

Oviedo, 29 nov (EFE).- El consejero de Educación, Genaro Alonso, ha subrayado hoy que el acuerdo alcanzado ayer sobre la reforma de algunos aspectos de las evaluaciones de la Lomce debe servir como "preludio" de la consecución de un pacto de Estado social y político para la educación como demanda la sociedad.

Alonso, que ha presentado en rueda de prensa un informe sobre el programa bilingüe en Asturias, ha mostrado su satisfacción por el acuerdo entre el Ministerio de Educación y las comunidades para reformar las reválidas para dejarlas sin efectos académicos y que la de Bachillerato, que servirá para entrar en la Universidad, sea similar a la anterior Selectividad.

En este sentido, el consejero ha valorado que el próximo jueves se constituya una subcomisión en el Congreso de los Diputados para trabajar para lograr ese pacto.

"Hemos logrado acabar con esos aspectos tan perverso de la ley. El grado de satisfacción es muy alto al ser el un triunfo de toda la sociedad y de la comunidad educativa que de forma mayoritaria se opuso contra esta injusta y perversa reválida", ha recalcado,

Alonso ha indicado que el acuerdo "supone la erradicación de las revalidas que pasarán a dejar de tener sentido para ser consideradas como pruebas de carácter diagnóstico enfocadas a conocer la validez del sistema y no del alumnado

A su juicio, las reválidas hubieran tenido "un efecto grave sobre el alumnado que no consiguiera superarlas, ya que éste hubiera quedado sin título académico".

En contraposición, ha apuntado que las pruebas al final de las etapas educativas, que se realizarán según conveniencia de cada autonomía, son de "interés" ya que servirán como evaluación para poder mejorar el sistema educativo.

El consejero ha afirmado que se tendrá una especial "consideración" con el alumnado de segundo de Bachillerato que ha sufrido la incertidumbre de no conocer hasta ahora la prueba con la que se va a presentar para acceder a la Universidad.

No obstante, ha asegurado que estos alumnos "no han perdido el tiempo" y que "han estado trabajando durante estos dos meses", por lo que no cree que esta tardanza le vaya a suponer "ninguna quiebra".