El Comercio

Oviedo, 30 nov (EFE).- El Gobierno regional ha insistido hoy en que sigue abierto a negociar con todos los grupos parlamentarios un acuerdo que garantice la aprobación del proyecto de presupuestos para 2017 y ha considerado que, tras la entrega del texto en la Junta General, hay "tiempo de sobra" para cerrar ese pacto.

En rueda de prensa tras el Consejo de Gobierno, su portavoz y consejero de Presidencia, Guillermo Martínez, ha reiterado que el proyecto "no excluye a nadie", es un documento "abierto" y ofrece "bases sólidas" para llegar a un acuerdo que el Ejecutivo pretendía de forma prioritaria que se alcanzase con Podemos e IU.

Martínez ha lamentado que en los contactos previos estas dos formaciones tuvieran actitudes "distintas" dado que mientras la coalición se mostró dispuesta a "exigir y a negociar", Podemos se limitó "a aparentar que negociaba" con el Gobierno que, ha subrayado, "no hará causa" de esa actitud y mantendrá su invitación al acuerdo.

Tras registrar el proyecto en el Parlamento sin el respaldo de ningún grupo de oposición, el Gobierno seguirá buscando "contactos permanentes" con el conjunto de fuerzas políticas durante el periodo de comparecencias de los consejeros y hará "todos los esfuerzos posibles" para garantizar la aprobación del texto.

Tras hacer, según Martínez, "todos los esfuerzos posibles" para lograr "una mayoría política de izquierdas", el Gobierno no excluye ahora "a ninguna fuerza" aunque ha eludido responder a las afirmaciones realizadas ayer por la líder del PP, Mercedes Fernández, al considerar que "se comentan solas".

La presidenta del PP vinculó el cargo de Fernández al frente de la gestora del PSOE con su rechazo a pactar el presupuesto con el PP pese a que su única exigencia se limita a suprimir el impuesto de sucesiones para los herederos directos.

El portavoz del Gobierno ha rechazado esa argumentación del PP y ha garantizado que no hará "nada que entorpezca la negociación con ninguna fuerza política" tras recordar que la líder popular se reunió hace una semana con el jefe del Ejecutivo "y no hubo protesta alguna".