El Comercio

Avilés, 1 dic (EFE).- Un grupo de científicos norteamericanos se ha puesto en contacto con el presidente de la Coordinadora para el Estudio y la Protección de las Especies Marinas (CEPESMA), Luis Laria, para interesarse por la compra de especies marinas provenientes de captura accidental y que habiten zonas abisales, sin presencia de luz.

La institución científica está dispuesta a pagar hasta 3.500 euros por un ejemplar de este tipo de peces, siempre que tengan estructura ósea y estén frescos, es decir, que se conserven en buen estado tras el momento de la captura accidental y que puedan ser trasladados a EEUU en condiciones óptimas para el estudio del que serán objeto.

La investigación tiene que ver con una proteína presente en este tipo de animales que permitirá avanzar en el estudio de las enfermedades neurodegenerativas en humanos, que comparten más del 80 por ciento de los genes con determinados peces, según ha explicado Laria a Efe.

España y Portugal son dos de los países que todavía mantienen la práctica de la pesca de arrastre, que es con la que con más probabilidad se pueden capturar accidentalmente este tipo de peces, que normalmente son desechados.

Los investigadores, que llevan más de una década trabajando en este campo, aclaran que no todos los peces abisales sirven para su cometido, y que en cualquier caso tendrían que ser conservados de inmediato mediante ultracongelación y otras técnicas.

El convenio de colaboración al que ha llegado Laria con la institución científica establece la posibilidad de comprar especies marinas provenientes de captura accidental y que habiten zonas de no presencia de luz y rangos superiores a las 100 atmósferas (1.000 metros).

"Reitero que deben ser ejemplares que mueren accidentalmente y que estén en buen estado de conservación", ha subrayado Luis Laria.