El Comercio

Gijón, 20 abr (EFE).- El entrenador del Sporting Joan Francesc Ferrer, Rubi, afirmó hoy que "esta es la semana más importante del año" porque su equipo se juega el "futuro", así que el objetivo es vencer en Pamplona para poder recortar la diferencia con el Leganés.

Ante el Osasuna, Rubi no podrá contar con Isma López, por sanción, ni con Traoré y Lillo, por lesión, al igual que el central del filial Juan Rodríguez, pero recupera a Burgui, un hombre muy importante en el esquema ofensivo del equipo ante un partido decisivo para los rojiblancos.

El entrenamiento de hoy fue a puerta cerrada pero en él participó con normalidad el defensa Douglas, por lo que Rubi podrá contar con el brasileño para el encuentro del sábado ante el Osasuna tras haberse perdido las dos últimas jornadas.

"Si para nosotros es una final, el Osasuna apura sus opciones", indicó Rubi, que reconoció que a los navarros "se le escaparon varios partidos por pequeños detalles, que están compitiendo bien casi siempre y merecen tener algún punto más de los que tienen, a la vez que recordó que están teniendo "muy mala suerte con las lesiones"

Sobre el Osasuna, Rubi señaló que Sergio León está en un "gran momento" y destacó "el juego directo en el que son muy peligrosos, en un pase se plantan en la portería rival, así que hay que estar muy centrados en defensa".

El técnico rojiblanco hizo hincapié en que "hay que tener tranquilidad para genera ocasiones" y cree que será un partido en el que habrá bastantes porque "a ninguno de los dos equipos les vale el empate".

Rubi ve a su equipo "con buenas sensaciones" y aseguró que "perder ante el Real Madrid en el último minuto no ha afectado demasiado".

"Poder contar con Douglas es una buena noticia, a ver si puedo contar también con Lillo en alguno de los partidos de la próxima semana", indicó Rubi, que a pesar de que su equipo va a jugar tres partidos en seis días, adelantó que "no va a haber muchos cambios".

Según Rubi "cada vez será más complicado entrar en el equipo, va a depender mucho del estado físico de los jugadores" y recalcó que el Sporting "es, junto al Villarreal, los únicos equipos que jugarán tres partidos en seis días".

El entrenador sportinguista reconoció que no descartada repetir en algún partido el mismo esquema que ante el Real Madrid con tres centrales y dos carrileros ofensivos porque vio "cómodo al equipo jugando de esta manera".

"Los equipos de abajo estamos demostrando que la permanencia está siendo muy baja", dijo en referencia a los pocos puntos que podrían ser necesarios para evitar el descenso, y prácticamente descartó de esa lucha a los que están por encima del Leganés que con "tres o cuatro puntos están ya salvados".

El Sporting estará respaldado por varios centenares de aficionados en El Sadar, pero muchos menos de los previstos, ya que el Osasuna sólo envió 500 entradas, lo que llevó a Rubi a señalar que "sean los que sean, 500 o 600, se les va a oír y seguro que saldrán contentos con el esfuerzo del equipo", y añadió que "aunque no puedan el equipo sabe que estarán apoyando desde casa".